Las Patronas y la Cofradía de Costaleros Santa Ana y El Carmen

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Artículo publicada en “Salitre”, suplemento especial del periódico El Pregonero, editado con motivo de las Fiestas Patronales de Santa Ana y El Carmen.

(Tere Coello, julio 2017) Camisa blanca, nueva, a estrenar; pantalón negro y alpargatas. Como los pescadores. La Cofradía de Costaleros de Santa Ana y El Carmen está compuesta por un grupo de 18 hombres, 10 mujeres y 6 niños movidos por la tradición y la devoción a “Las Patronas”: a la Patrona de Candelaria, Santa Ana; a la Patrona de los Pescadores, la Virgen Del Carmen, y a la Patrona de Canarias, La Virgen de Candelaria.

Este grupo de cargadores de Las Patronas vive esta responsabilidad con pasión, desde que comienzan los preparativos hasta que finalizan los actos de celebración de estas Fiestas. Al compás de los cantos y vítores, tales como, “Viva La Virgen Del Carmen”, “Arriba con ella” y “Viva Santa Ana”, la Cofradía de Costaleros vive intensamente las dos Procesiones de este mes de julio en las que participan: el día 15, desde bien temprano, con la Virgen Del Carmen, en el Rosario De La Aurora, encaminando sus pasos hacia la orilla de la playa donde la Protectora de los pescadores es agasajada y embarcada.

Ya, por la tarde noche, regresan la imagen de la Virgen Del Carmen hasta Santa Ana, como a las auténticas reinas, sobre alfombras de colores y flores, reaalizadas con esmero y cariño por los vecinos.

La siguiente Procesión de los Costaleros es el 26 de julio, el día de Santa Ana, cuando la cargan y la pasean con respeto y fervor, entre las sonrisas y las lágrimas de emoción que le profesan los feligreses que acuden, como cada año, prestos a la cita con la Patrona.

Pedro Sabina es el presidente de la Cofradía de Costaleros Santa Ana y El Carmen y nos comenta que “desde dos o tres domingos antes de las Fiestas nos concentramos en la Plaza de Santa Ana para ensayar y controlar que todo salga bien”.

Tradición, Fé, devoción, emociones encontradas…, todo esto y más es lo que siente el Presidente de la Cofradía cuando llegan estas fechas, “si le digo todo lo que siento… Desde que tenía 13 años, cuando la coroné en el Muelle… ¡Fue una emoción tan grande, han sido tantos años…!”, asevera.

Pedro Sabina tenía 13 años cuando a la Patrona De Los Pescadores le cambiaron la corona. “Me acuerdo de aquel año cuando le cambiaron la corona en el Muelle y me tocó a mi subir y cambiársela. Fue un gran momento. Era la primera vez que me acercaba tanto, ¡y era para ponerle la corona!”, nos explica el costalero para quien estas fiestas simbolizan mucho más de lo que la vista alcanza a ver. “Mi abuelo y mi padre eran pescadores. Mi padre no era costalero al principio, después si que cargaba a la Virgen, él era uno más de la mar y siempre que podía no faltaba a la procesión de la Virgen Del Carmen… y de ahí me viene a mi. Ahora estoy yo y conmigo, de costalero, también viene mi hijo, Cristian. Esta es la segunda vez que va a cargar El Carmen”.

El presidente de la Cofradía nos comenta que a lo largo de los años se han ido sucediendo padres e hijos, de generación en generación, “muchos somos familia, primos, hermanos, hijos… ¡y de pescadores, porque muchos somos pescadores!”.

Nosotros nos encargamos de La Virgen desde que sale de la Iglesia hasta que regresa y somos nosotros los que la embarcamos. Cuatro o cinco costaleros la acompañan en la embarcación durante la travesía y el resto se queda en tierra, esperando su vuelta. Lo más complicado es el embarque, sobre todo si la marea está vacía porque la escalera para bajar no es muy segura. Ya lo hemos hablado en el Ayuntamiento y estamos a ver si se puede hacer algo, para embarcarla mejor. Y, en cuanto a la Patrona del pueblo la responsabilidad es la misma. Cuando procesionamos a Santa Ana, nosotros la sacamos de la Iglesia y nosotros la devolvemos a su altar!”, explica Sabina.

Son muchos los momentos que vive la Cofradía de Costaleros Santa Ana y El Carmen a lo largo del mes de julio y unos son más profundos que otros. Pedro Sabina tiene muy claro cuál es ese momento que deja sus emociones a flor de piel, “ me emociona cuando la estamos embarcando, cuando la veo ya sujeta en el barco, cuando ya sale del Muelle… En ese momento me repito: ¡otro año más aquí con ella! Ese es el momento nuestro y el mío especialmente”.

Durante las procesiones son los Costaleros los que cargan a las Imágenes y las mujeres y los niños van delante, según nos comenta Pedro Sabina, “hasta ahora la hemos cargado sólo hombres. Las mujeres van delante y los niños. ¡Por ahora! Si hay mujeres que quieran cargarla tendrán su momento, nosotros con eso no tenemos problema. Esta cofradía está abierta a que hayan cargadoras también”, matiza.

Desde la Cofradía de Costaleros insisten en resaltar la belleza de estos actos y en invitarnos en la chocolatada de la madrugada o la sardinada del anochecer, acompañando a la Virgen del Carmen, a los pescadores, a los Costaleros y a todo un pueblo.