Las obras del Balneario de Santa Cruz de Tenerife saldrán a concurso en los próximos meses

en SANTA CRUZ el .

La consejera de Hacienda, Rosa Dávila, destaca la importancia de recuperar este espacio, que forma parte del patrimonio histórico, cultural y social de Canarias

La primera fase, con un coste de un millón de euros, contemplan el reforzamiento de la estructura del edificio

El Gobierno de Canarias sacará a concurso en los próximos meses la contratación de las obras del Balneario de Santa Cruz de Tenerife con un coste de 1,083 millones de euros. Las actuaciones previstas contemplan el reforzamiento de los pilares que sustentan el edificio para asegurar su estabilidad y al mismo tiempo, adaptarse a la normativa urbanística actual.

La consejera de Hacienda del Gobierno de Canarias, Rosa Dávila, hizo este anuncio tras una reunión mantenida entre el director general de Patrimonio, Arturo Cabrera, el concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, José Alberto Díaz Estébanez, miembros de la Plataforma de Defensa del Balneario y otros representantes del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife

La consejera explicó que la reparación de los elementos estructurales constituyen el primer paso para la rehabilitación completa del edificio, que requeriría un presupuesto aproximado de tres millones de euros. “Tras esta inversión total, ya sería posible destinarlo nuevamente a uso público”, apuntó.

Rosa Dávila recordó que esta actuación responde al interés del Gobierno de Canarias por recuperar y poner en valor el patrimonio histórico y cultural de las islas. “El Balneario de Santa Cruz posee un gran valor histórico y cultural, a la vez que tiene un indudable componente social que lo convierte en un espacio muy vinculado a la vida de los santacruceros, por lo que trabajamos para recuperarlo y devolverlo a la ciudad”, manifestó.

Dávila detalló que tras los análisis químicos y físicos del edificio, el informe realizado por la Dirección General de Patrimonio, determina que el antiguo Balneario tenía un “potente y generalizado proceso de carbonatación de los hormigones”, causado por defectos en la correcta ejecución de la estructura original, una deficiente calidad de los componentes del hormigón utilizado, así como daños físicos generados por el uso.

Por ello, el informe subraya la necesidad de incorporar en las caras exteriores de los pilares y las vigas, hormigón armado muy resistente que evite la degradación de la estructura a largo plazo. Para garantizar la correcta adherencia con el hormigón existente, el documento indica que se realizará una exhaustiva limpieza mediante chorro de arena y agua a presión. Además, se requerirá el aumento y recrecido de las bases de los soportes con hormigón armado.

El Balneario se construyó a principios del siglo XX y durante décadas fue punto de encuentro y veraneo de miles de santacruceros. Este edificio es una de las muestras más características de la arquitectura racionalista de los años 30. Con la ampliación del puerto de Santa Cruz este espacio quedó alejado de la costa y finalmente, tuvo que cerrar en 1992.