El alcalde de La laguna traslada a Soledad Monzón la urgencia de tomar una decisión respecto al futuro del Instituto Padre Anchieta, en Taco

en LA LAGUNA el .

José Alberto Díaz ha manifestado que “se trata de un problema prioritario para este equipo de Gobierno, la comunidad educativa del centro y el Gobierno de Canarias”

El alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz, aprovechó la presentación de la ‘Sardina de la Inclusión’ para mantener un encuentro con la consejera de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias, Soledad Monzón, y trasladarle la preocupación del Ayuntamiento y la comunidad educativa ante el problema estructural del edificio que acoge el instituto Padre Anchieta, en Taco, que hubo de ser desalojado hace unos meses. José Alberto Díaz, acompañado por la concejala de Urbanismo, Candelaria Díaz, trasladó a la consejera la necesidad de actuar de manera rápida en este caso porque se trata de un centro de referencia para ese barrio lagunero y el resto del municipio. El alcalde y la edil arrancaron de Soledad Monzón el compromiso de analizar en una próxima reunión técnica el informe de la empresa que hizo el estudio estructural del edificio para tomar las decisiones adecuadas de la manera más urgente posible.

José Alberto Díaz ha manifestado que “se trata de un problema prioritario para este equipo de Gobierno que está trabajando de manera conjunta con la comunidad educativa del centro y el Gobierno de Canarias para encontrar una solución de manera rápida”. El alcalde estuvo reunido con la asociación de padres y madres de alumnos de este centro hace unas semanas para mostrarles su apoyo y trasladarles dicha prioridad que supone su problema, “con el objetivo principal de que se encuentre una solución rápida que permita continuar con el excelente proyecto educativo que en este centro se desarrolla”.

En el edificio que alberga el instituto Padre Anchieta, construido en 1972, fueron detectados durante el curso pasado problemas estructurales en dos aulas que en un principio obligaron a habilitar espacios alternativos. Tras el estudio realizado por una empresa especializada, se tomó la decisión de desalojar el inmueble, trasladando su actividad lectiva al colegio de Ofra, ubicado a unos 1.500 metros, hasta que se solucionen los problemas detectados.

Desde ese entonces, Ayuntamiento y Consejería de Educación han estudiado diferentes soluciones transitorias que permitan continuar con el proyecto educativo del centro, mientras se estudia una solución definitiva que dé respuesta a las necesidades de la comunidad educativa.