Nuria Álvarez, del Club Agility Valle de Güímar

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“Esta es una actividad excelente para compartir tiempo con tu mejor amigo. Nuestros entrenamientos se basan siempre en el juego, por eso a los perros les gusta tanto”

En estos tiempos difíciles, extraer aprendizajes y lecciones parece algo importante para evolucionar como seres humanos. En este apartado, el compartir tiempo con nuestros seres queridos, valorando más intensamente cada momento podría ser una de las prioridades.

En este apartado los animales con los que convivimos pasan a ser, para muchas personas, miembros de pleno derecho de la familia. Compartir momentos de calidad con ellos es una actividad mutuamente beneficiosa ya que el cariño e incondicionalidad que nos proporciona una mascota es de los más puros que podemos encontrar.

Desde el Club Agility Valle de Güímar, tienen claro que convivir y disfrutar con sus mascotas es algo a lo que no quieren renunciar. Tuvimos la oportunidad de hablar con una de sus componentes, Nuria Álvarez, que nos desgranó algunos de los secretos de este deporte tan llamativo para el espectador por el precioso binomio que forman ser humano y animal. La complicidad entre ambos y la ilusión, probablemente sean el santo grial que expliquen las asombrosas habilidades que son capaces de desplegar los perritos en los recorridos establecidos con distintos obstáculos.

 

En primer lugar, cuéntanos en qué consiste el agility y cómo te involucraste en esta actividad

“El agility es una actividad competitiva donde un guía dirige a un perro sobre una serie de obstáculos, los cuales tiene que librar de manera limpia, compitiendo contra reloj. El perro ha de guiarse por las señales verbales y gestuales de su guía y durante el recorrido, es supervisado por un juez, que es encargado de marcar las posibles penalizaciones (faltas, eliminaciones, etc. ) que se produzcan durante cada recorrido.

Como la mayoría de mis compañeros, hemos descubierto este deporte de forma casual, algunos por antiguos programas de televisión, otros porque han visto alguna exhibición, por el boca a boca, etc., pero todos hemos ido a probar con nuestro perrito de compañía y nos hemos terminado enganchando a este deporte. En mi caso particularmente, yo empecé con mi perrita Bimba (un pinscher miniatura) que por aquel entonces tenía un año. Veníamos de practicar otro deporte de perros, la obediencia, pero a mí me parecía que mi perrita necesitaba algo en el que nos divirtiéramos más. Nos pusimos en contacto con la página del club y fuimos a ver un entrenamiento; nuestro club está en Güímar y actualmente somos unos 12 socios, y más que un club somos una pequeña gran familia. El próximo año el club cumplirá diez años desde su fundación”.

 

¿Esta actividad está abierta a poder ser practicada por cualquier perro, independientemente de la raza, y es propicia también para todo tipo de personas o es necesario tener unas características determinadas?

“Es una actividad excelente para compartir tiempo con tu mejor amigo. Nuestros entrenamientos se basan siempre en el juego, por eso a los perros les gusta tanto. Cualquier perro vale para este deporte, las dos únicas  cualidades que tienen que tener son: que les guste jugar y que estén sanos (libres de displasia y con una edad razonable). A partir de ahí se potencia y se dirige todo lo demás. Es cierto que por las características físicas hay perros que tienen cualidades favorables para practicar este deporte, pero realmente hasta un perro sin raza podría practicarlo.

En cuanto a las cualidades fiscas de los guías, podemos decir que cualquier tipo de persona  podría practicarlo. En la península tenemos compañeros con dificultades motoras, que yo tuve el placer de conocer mediante una exhibición de “paraagility”, y es increíble el trabajo que tienen con esos perros, entendiendo perfectamente las señales distancia. Estos compañeros compiten en las mismas condiciones que el resto en las competiciones nacionales. Así que si ellos lo hacen, no hay excusas. Da igual estar más delgado o menos, correr más o menos, o tener algún tipo de dificultad física, lo importante es buscar un buen instructor, que siente unas buenas bases, y luego, a partir del binomio que formemos con nuestro perro, trabajar las condiciones que más nos favorezcan para convertiros en un buen equipo”.

 

¿Cómo han llevado los animales esta situación de confinamiento de estos meses? Imagino que acostumbrados al trajín de entrenos y demás, no habrá sido nada sencillo para ellos.

“Nuestros perros están muy acostumbrados a la actividad física regular, y la verdad es que estos meses de confinamiento han sido bastante duros. 

En nuestro club, los hemos mantenido entretenidos con entrenamientos adaptados, los que tenían un pequeño jardín, como es mi caso, hemos improvisado con dos conos y un palo un salto; otros han tenido más suerte y han tenido un poco más de espacio para disfrutar. Además, hemos hecho juegos de muchos tipos: olores, trucos, hemos trabajado propiocepción, obediencia básica (como permanencia), etc”.

¿Habéis vuelto ya a la actividad que desarrollan normalmente? Cuéntanos horarios y si está previsto algún tipo de exhibición o torneo próximamente.

“Si, nosotros hemos podido volver a los entrenamientos, con las medidas de seguridad necesarias y con todas las ganas del mundo acumuladas. 

Los horarios siempre dependen de la disponibilidad que nos deje el trabajo. En mi caso, como tengo dos perritas, alterno los entrenamientos: la más avanzada entrena los lunes y miércoles, y la jovencita los martes y jueves. 

Se tratan de entrenamientos muy cortos, de entre cinco o diez minutos, no más. Se tarda siempre más en preparar el ejercicio o la pista, que lo que tardamos en hacerlo. Además alternamos días de conducción, con ejercicios específicos o secuencias para trabajar determinadas señales, obstáculos o movimientos.

Justo para la fecha del confinamiento teníamos preparada una prueba de agility puntuable para el campeonato de España del 2021 que hemos tenido que aplazar de momento, hasta que se puedan volver a realizar competiciones de este tipo.

En cuanto a las exhibiciones, este año tuvimos la suerte de que nos invitaran a un colegio para poder mostrar un poco nuestro deporte  en un encuentro familiar de puertas abiertas del mismo”.

 

¿Cómo sería la preparación partiendo desde cero de un perrito para poder llegar a competir? ¿Qué se valora en las competiciones?

“Dentro de nuestro deporte, tenemos varios grados de dificultad. El primer nivel es donde preparamos a nuestros perros para competir y se llama preagility. Lo primero, como decía con anterioridad, es que el perro tenga ganas de jugar, a partir de ahí le vamos enseñando los obstáculos por su nivel de dificultad; en nuestro club por ejemplo empezamos con los túneles, que es un obstáculo que a los perros les suele encantar. Luego pasamos a las alas de los saltos, les enseñamos a abordarlas, luego pasamos al slalom que es un obstáculo que se tarda bastante tiempo en completar, pero que en una competición es bastante llamativo para el público, y así poco a poco, se van enseñando los movimientos y obstáculos para poder enfrentarnos a una pista.          En el preagility solo tenemos túneles, saltos, rueda y salto de longitud. Para estas pistas no hace falta ningún otro tipo de documentación.  Pero si el deporte te engancha, como a nosotros, y quieres empezar a competir y llegar a participar en competiciones nacionales e internacionales tenemos que cumplir otros requisitos.

 Para empezar, tenemos que pasar un test de sociabilidad, luego sacarnos una licencia para competir. Después, como te comentaba antes, tenemos niveles de complejidad. El primero se llama grado 1 y para pasar de grado, tenemos que sacar tres puntos, lo que significa, que tenemos que hacer tres pistas sin penalizaciones. Luego pasamos a grado 2, donde tenemos dos modalidades: el jumping (donde no hay zonas de contacto) y el agility. Hasta este año, estando en grado 2 teníamos la oportunidad de participar en el campeonato de España. Bimba y yo nos habíamos clasificado para participar, pero este año no pudo ser, ya que se debía haber celebrado en Oviedo el  último fin de semana de mayo.

Para pasar de grado 2 al 3, aquí en Canarias, tienes que hacerlo con dos jumpings y dos agility sin penalizaciones y con una velocidad determinada. Y el grado 3 es el máximo. Cuando llegas a este grado, puedes optar a participar en las selectivas del mundial o del europeo. Estas selectivas son competiciones de gran nivel que se realizan en la península”.

¿Qué beneficios dirías que aporta tanto a la persona como al animal esta actividad?

“Creo que el mayor beneficio es el vínculo que se crea entre ambos ya que tanto guía como perro llegan a desarrollar una conexión muy bonita, porque nos unen las ganas de pasarlo bien y de divertirnos juntos. 

Además de esto, son auténticos deportistas de elite, nosotros los cuidamos y los mimamos mucho, tanto en la alimentación, la suplementación, el calentamiento, los estiramientos, sus sesiones de fisioterapia, controles veterinarios, etc.

Es un deporte donde los perros van a gran velocidad y muscularmente se desarrollan bastante. Creo que para todos los perros en general es muy importante la actividad física y  nosotros se las proporcionamos con todas las garantías para su bienestar”. 

Los interesados en conocer algo más de este deporte o formar parte del club pueden contactar en el teléfono 630 969 313, o a través de su página de Facebook.


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