La ordenanza municipal contribuirá a cuidar la tradición y proteger la vestimenta guanche

en GUIMAR el .

Los antiguos pobladores de Canarias, los guanches -en el caso de Tenerife, aunque ellos a sí mismos se llamaban “binchenian” -, en el momento de la Conquista vestían indumentarias muy singulares, algo que se puede dilucidar contemplando el magnífico conjunto escultórico, obra de José Abad, situado en la costa de la Villa de Candelaria.

Estas esculturas, las cuales sustituyeron en 1993 a las esculpidas por Alfredo Reyes Darias y que datan de 1959, están realizadas en bronce y representan a los 9 menceyes que reinaban en la isla de Tenerife en 1496, año en el que el archipiélago queda incorporado a la Corona de Castilla, tras un septiembre en el que la población aborigen cede en su resistencia ante los conquistadores.

Como en este artículo nos centraremos principalmente en la vestimenta de nuestros guanches, recurrimos a la Gran Enciclopedia Virtual de las Islas Canarias (GEVIC), dirigida por Pedro Hernández Guarnir, y en la que podemos encontrar que, generalmente, sus ropas eran de cuero gamuzado, puesto que no conocían el lino ni el algodón ni, se supone, la lana, porque, “aunque poseían ovejas, estas pertenecían a una raza africana, sin lana”.

En la publicación a la que hemos hecho referencia, y que goza de total garantía y credibilidad, se lee que la prenda más importante de los guanches era el “Tamarco”, pudiendo ser este de dos tipos: “uno corto, que cruza el brazo izquierdo y en diagonal cubre la mitad de la espalda y el pecho, y otro largo, que se ata en el cuello y cae hasta los tobillos”, siendo este último el que usaban los pastores en la montaña para protegerse de las bajas temperaturas. “Se cree que a la parte inferior se le ataban unas piedrecillas redondeadas que hacían de contrapeso para ofrecer mayor resistencia al viento”. Además, y como aporte añadido, el texto explica que “las capas manteras de La Esperanza, en Tenerife, recuerdan en cierto modo tal tipo de tamarco”.

En cuanto a los pies, los guanches se hacían su calzado con cuero de cabra y lo llamaban “xercos”.

Las pieles que eran usadas para tapar su cuerpo eran cosidas con “correas o tripas de cabras” usando para ello agujas de espinas o punzones elaborados a partir de huesos de cabra, “se agujereaba la piel y se introducía la cuerda”.

En cuanto a la ornamenta, “se adornaban con collares, tatuajes y posiblemente pinturas. En Tenerife es la isla donde se han encontrado abundantemente collares de cuentas de barro. Otros adornos eran de conchas marinas o de huesos labrados y piedras pequeñas. Las vértebras de pescado, cuidadosamente trabajadas, también eran utilizadas como cuentas de collares”.

Conocidos estos datos, podemos llegar a la conclusión que no siempre se cumple estrictamente con la vestimenta. Teniendo esto en cuenta, la Asociación Guanches de la Virgen de El Socorro, en Güímar, está llevando a cabo todo un acto de responsabilidad intentando que se cumpla, cada vez más, con el hecho histórico.

Ángel Gónzalez, presidente de la asociación, recuerda la importancia de ser correctos en la vestimenta, “esta debe cumplir con la tradición siendo de pelo de oveja o de cabra. El problema actual es que algunas personas recurren a pieles sintéticas y esto afea bastante”, indica. Por otro lado, el presidente del colectivo hace mención a los adornos y al maquillaje que, en ocasiones es visible en alguna que otra guanche, “debemos cuidar, también, que las mujeres no vayan con labios pintados, ojos pintados, uñas pintadas, sarcillos, cadenas…, en los hombres los relojes en las muñecas, tenis con calcetines… En fin, hay que cuidar la imagen porque esto es patrimonio de Güímar. Y lo que queremos es que, cada vez, se vaya haciendo lo más parecido posible a lo que fue”

En el caso de que alguna de las personas que lleven el atuendo guanche, no lo luzcan correctamente, se le suele advertir, “hasta ahora, cuando vemos a alguien que no cumple con la vestimenta se lo hacemos saber, hablamos con esa persona”. Pero, sin duda alguna, advertir a alguien del error en su vestimenta no debe ser sencillo ni cómodo. Por esta razón, desde la asociación han solicitado la actuación del Ayuntamiento y se ha aprobado un bando municipal al respecto, “Ahora, con este bando de la alcaldía, al igual y poco a poco, vamos logrando que se cumpla con la tradición. Lo que está claro es que, si hay personas que no cumplen las normas en cuanto a la indumentaria guanche, estas no podrán participar en la Celebración de los Guanches, en el Llano de la Virgen”.

Ordenanza

La Ordenanza Municipal basada en la Ley 7/1985 de 2 de abril, tiene por objeto -y así lo establece en sus diferentes artículos-, procurar la correcta vestimenta para la participación en la representación del acto de la Ceremonia de Los Guanches, que se celebra cada 7 de septiembre en el Llano de la Virgen de El Socorro.

En lo que se refiere al ropaje habrá de estar confeccionada con lana de oveja o piel de cabra, no pudiendo utilizarse otros tejidos, pieles o materiales sintéticos. Se procurará compatibilizar el uso de las zaleas tradicionales de lana de oveja de pelo largo, que constituyen la vestimenta tradicional de la ceremonia desde 1872, con las más ajustadas a la historia, tanto de oveja pelibuey (o de pelo) como de cabra. Asimismo, en caso de utilización de camisillas o camisas de tirantes, u otras prendas que se puedan utilizar bajo la vestimenta tradicional, las mismas no podrán ser visibles, ni sobresalir de esta última”.

Si al calzado hacemos referencia, la ordenanza prohíbe por completo el uso de calcetines y erige que solo se utilizará calzado “que se encuentre cubierto o forrado con lana o piel, no pudiendo utilizarse botas, sandalias, lonas, ni cualquier otro tipo de calzado que pueda desvirtuar la vestimenta tradicional”.

En cuanto al maquillaje, se prohíbe el uso del mismo “Las personas participantes en la Ceremonia no podrán hacer uso de maquillaje o pintura de uñas, procurando, además, cuando sea posible, taparse o disimular los tatuajes”. Y en lo que hace referencia a accesorios “No estará permitida la utilización de accesorios, complementos y joyas no tradicionales, como relojes, pulseras, colgantes, gafas de sol, gorras y sombreros, entre otros”

También este reglamento en el artículo 6, hace alusión a las lanzas, banots y añepas, disponiendo que “en las lanzas o armas de madera que porten las personas participantes se procurará compatibilizar las tradicionales, largas con regatón metálico, que se usan desde los inicios de la ceremonia para saltar, con las más ajustadas a la historia: banots y añepas, en algún caso con regatón de cuerno o hueso”.

Según indica el pliego de la normativa y para el cumplimiento de la misma, antes de que empiece la Ceremonia, se comprobará que se cumple con lo establecido, “negándose la participación en la representación ceremonial a todas aquellas personas que no se encuentren correctamente ataviadas de acuerdo a esta Ordenanza”.

La Albahaca 2022

Texto: Tere Coello


Esta página web emplea tanto cookies propias como de terceros técnicas, para recopilar información estadística de su navegación por Internet y para mostrarle publicidad relacionada con sus gustos, así como para mejorar su experiencia de usuario. Al navegar por este sitio web, usted accede al empleo de estas cookies. Puede cambiar la configuración de su navegador para no aceptar su instalación u obtener más información en nuestra política de cookies.    Ver