Juan Manuel Brito Árceo, ex árbitro internacional

en MIRA - DEPORTES el .

“Sería un honor para mí representar al colectivo arbitral en cualquier situación, pero para ello tendría que contar con el beneplácito de quienes dirigen en estos momentos los distintos estamentos del mundo del fútbol”

Muchas veces tendemos a pensar que la élite deportiva es un olimpo de dioses, en el que no existen los problemas, preocupaciones y todo te lo dan hecho. Ya hemos comprobado en distintos deportes que no es todo tan bonito como puede parecer. Existen muchas disciplinas deportivas en las que llegar a la élite conlleva un sacrificio terrible y no digamos ya mantenerse en ella, con requisitos muchísimas veces irracionales para poder acceder a una beca con la que el deportista pueda dedicarse solo a entrenar.

En el caso del arbitraje, las presiones a las que están sometidos l@s colegiad@s no parecen sencillas de sobrellevar. En esta pequeña élite del arbitraje, Tenerife tuvo un representante hace unos cuantos años que se convirtió en la mayor promesa del panorama nacional. Juan Manuel Brito Árceo, se convirtió en el árbitro internacional más joven del país.

Algún error en aventuras empresariales y dirigentes sin demasiados escrúpulos del estamento arbitral, acabaron con su meteórica carrera demasiado pronto.

Estos últimos años no han sido sencillos para Juan Manuel en el plano económico y sobre todo en el emocional. Por suerte, hay personas que están poniendo todo de su parte para ayudarle a salir de esa situación y parece que el final de este túnel está más cerca.

Tuvimos la ocasión de hablar con Brito Árceo que se mostró ilusionado con poder aportar su granito de arena, con la experiencia que atesora, al colectivo arbitral. Ojalá le dejen hacerlo.

 

Hace pocas fechas tenía lugar en Candelaria  una intensa y emotiva jornada en la que el fútbol se solidarizaba con tu situación, quizás como no había hecho antes, ¿cómo viviste esta jornada? ¿se consiguió por completo los objetivos que perseguía?

“Como emociones la verdad que fue un día inolvidable porque muchas personas de la sociedad quisieron participar en el evento y quien quiso lo pudo hacer. Con respecto al motivo y objetivo que se hizo no fue lo que se esperaba. Hoy en día las personas han perdido el sentido de la solidaridad y la apuesta por ayudar a quienes lo necesitan, valores ya en extinción desgraciadamente”.

 

Viviste intensamente tus años en la élite del arbitraje de élite, con muchísimos momentos positivos y también algunos más complicados ¿podríamos decir que no es oro todo lo que reluce en el arbitraje, o la época que te tocó vivir no tiene nada que ver con la actual?

“Viví quizás la época más próxima a la pureza deportiva. Los deportistas casi todos amaban lo que hacían y otros les movía esto unido al interés económico; por esos motivos siempre tuve el concepto de distinguir al deportista que nace y aquel que se hace, de ahí las diferencias entre unos y otros, cara al éxito. Fueron tiempos inolvidables donde abundaron más los aciertos que lo errores y eso que en la época no existían, como hoy, las nuevas tecnologías (VAR)”.

 

Ya que lo nombras, estamos en el primer año de la introducción del VAR en nuestra liga, pero parece que la polémica lejos de acabar, se incrementa por momentos ¿Qué te parece  el uso de esta tecnología?

“Viéndolo desde mi punto de vista y la evolución que tomaba el fútbol año tras año tomando el camino a la profesionalidad, siempre pensé que era necesario la introducción de las nuevas tecnologías en el deporte dado que se avanzaba de lo amateur a lo profesional, donde los clubes se convertían en auténticas empresas S.A.D. y eso conllevaría la importancia en lo económico y sus cuentas de resultados.

Como anécdota y de eso existen personas que lo pueden corroborar en el día de hoy, ya en aquella época, el que suscribe hablaba de las nuevas tecnologías en el fútbol y muchas veces me censuraron por lo que decía. Aquí podemos comprobar el dicho que dice que el tiempo es sabio y pone a cada uno en su sitio. El tiempo ha acabado dándome la razón. Creo que es una tecnología positiva y necesaria para el fútbol”.

 

¿Cuáles son tus planes de futuro? ¿Te gustaría estar vinculado al mundo del arbitraje de alguna manera? ¿Tienes algún proyecto en mente en este sentido?

“Está es una pregunta para mí fundamental. Siempre he querido aportar al fútbol mis conocimientos sobre el mismo pero la verdad que nunca han querido darme esa oportunidad.

Sería un honor para mí representar al colectivo arbitral en cualquier situación, pero para ello tendría que contar con el beneplácito de quienes dirigen en estos momentos los distintos estamentos del mundo del fútbol.

Es penoso, en ocasiones, que deportistas de élite nos veamos relegados a un segundo plano por desavenencias con quienes dirigen los estamentos deportivos, unido eso también a los errores que las personas cometemos como humanos”.

 

¿Podremos tener a un nuevo “Brito Arceo” representando al colegio tinerfeño de árbitros, con la irrupción y juventud que tú lo hiciste? ¿cómo ves el nivel del colegiado tinerfeño actualmente?

“La época dorada donde salían numerosos árbitros de alto nivel y de corta edad ha ido en disminución dado que ahora prima más lo profesional y lo económico que aquel sentimiento que se tenía en la época que viví.

Con respecto al nivel pienso que se podría mejorar si pusiéramos más empeño emocional en lo que hacemos y en un segundo plano lo económico. Ambas cosas podrían ser compatibles al unísono si prevalece lo primero ante lo segundo, pero tal como está la situación hoy en día esto sería una quimera”. 

 

Esta web utiliza cookies, puedes ver aquí la Política de Cookies. Si continúas navegando, estás aceptándola.