Esguince de tobillo en el deportista

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Dentro del mundo del deporte cada deportista realiza un entrenamiento ajustándose a las demandas del mismo y, como consecuencia, ocurren las lesiones. Cierto es que, independientemente del deporte que realizan, una de las “lesiones estrella” es el esguince de tobillo.

Se trata de las afecciones más comunes, que puede ocurrir bien por correr, saltar, hacer cambios de dirección de manera brusca o rápida y otros movimientos en los que la articulación del tobillo no está previamente preparada, aunque también puede darse en personas que no realizan ningún tipo de ejercicio.

Un esguince consiste en “la distención o rotura total y/o parcial de un ligamento que se produce como consecuencia de la tracción o excesivo estiramiento del mismo”. Esto es especialmente probable si hay poca fuerza muscular e inestabilidad en la articulación.

Los esguinces de tobillo los podemos clasificar en tres grados según su gravedad:

  • Grado I (leve): desgarro parcial del ligamento.
  • Grado II (moderado): desgarro incompleto del ligamento con incapacidad funcional.
  • Grado III (grave): rotura completa del ligamento con pérdida funcional total.

Los síntomas dependerán del grado de la lesión en concreto, pero los más frecuentes son: el dolor, la inflamación, dificultad para caminar, rigidez, debilidad en la articulación, debilidad de la musculatura, sensación de falta de estabilidad en el tobillo lesionado, hematomas en la zona afectada, calor, sensibilidad al tocar el pie, etc.

Los fisioterapeutas juegan un papel importante en su recuperación, ayudando a que la rehabilitación se haga lo más rápida posible, diseñando un método de tratamiento que logre fortalecer las estructuras y la fuerza muscular del tobillo así como de toda la pierna.

Entre ellos podemos mencionar ejercicios de movilidad pasiva respetando el límite del dolor del paciente. A medida que desaparece el dolor podremos añadir ejercicios más dinámicos y activos incluso trabajar con transferencia del propio peso del cuerpo al pie que está lesionado. Y por último, entrenamiento propioceptivo con plataformas inestables, o caminando sobre suelos de diferente dureza.

Todo ello con el fin de asegurar una buena y pronta recuperación con el propósito de prevenir futuras recaídas y que el deportista pueda incorporarse lo antes posible a su actividad deportiva.

Cathaysa Rodríguez Pérez  Fisioterapia Amance.

Avda. Marítima 11 – Candelaria. Tfno.  922504317 –

 

 

 

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