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Texto: Tere Coello

En 1497, el portugués Fernando de Castro plantó la primera cepa de vid en Tenerife, atraído por la fertilidad de su suelo volcánico, dando inicio con este gesto a lo que se convertiría en toda una cultura vitivinícola que perduraría generación tras generación, adquiriendo calidad y prestigio, tal y como certifican los numerosos premios obtenidos en destacados certámenes nacionales e internacionales.

Para saber más de buenos vinos y de esos vinos nuevos que serán presentados en este mes de noviembre, nos hemos centrado en los que están adheridos a la Denominación de Origen Valle de Güímar, procedentes de variedades de uvas blancas y variedades de uvas tintas, nacidas al albor de un clima suave y seco, mecidas por los vientos alisios e influenciadas por lluvias escasas, como así nos ha detallado Antonio Gómez Jiménez, presidente del Consejo Regulador Valle de Güímar, quien envuelto en el paisaje protagonizado por la variedad “Moscatel de Alejandría”, nos habló tanto del vino como del cultivo sin obviar cómo le está afectando el cambio climático.

-Los datos de este año denotan que en la zona alta, por encima de los 1.400 m. (que es de secano), la cosecha ha sido muy pobre porque no ha llovido. De hecho percibimos que se ha alterado el ecosistema canario por lo que tendremos que adaptarnos.

Teniendo en cuenta este cambio climático, ¿ustedes se han planteado alterar también la época de los cuidados propios de la vid y de la vendimia?
Sí. Nosotros a la hora de vendimiar vamos observando la graduación que tiene la uva y, basándonos en esto, entonces decidimos cuando la recogemos; ya esto no lo decide la fecha del calendario, lo decide realmente los parámetros óptimos que nos ofrece la fruta.

Cada viticultor atiende su cosecha y vende su fruto a la bodega comarcal. ¿Todos tienen en cuenta estos parámetros, de tal manera que no se vea afectado el producto final?
Sí, claro. Yo participo en una bodega comarcal y mi uva -como la del resto de los viticultores-, debe cumplir con los parámetros que hemos acordado en cuanto a variedad y maduración. Aunque sobra decir que los que cultivamos en la misma zona y en la misma altitud tenemos un proceso de maduración similar.

¿El cambio climático afecta a la proliferación de plagas?
En la isla tenemos varias plagas y enfermedades que atacan a la viña, sobre todo en la zona norte debido a la humedad y a la lluvia horizontal propia de los vientos Alisios.

La falta de lluvia ha afectado a la cantidad, ¿y a la calidad?
En el Valle de Güímar tenemos los mejores vinos de Canarias en cuanto a blancos. En todos los concursos, las bodegas que se han presentado y que forman parte de la D.O. Valle de Güímar han obtenido primeros premios. En certámenes celebrados en nuestra propia tierra, en Francia, Suiza o Reino Unido, entre otros, nuestros vinos pueden presumir de medallas de oro y otras menciones bastante relevantes. En Agrocanarias el vino distinguido como el mejor es del Valle.

Cuando consumimos estos vinos, ¿debemos tener en cuenta, como valor añadido, su producción y elaboración?
Estos vinos son fruto de un proceso artesanal. En las tierras no se mete un tractor que lo haga todo mientras el conductor, en su cabina y con aire acondicionado, escucha música… No, aquí, en cada botella de vino hay todo un trabajo manual y artesanal, repleto de cuidado y mimo. La viticultura canaria es una viticultura de montaña, es una viticultura heroica que no se puede mecanizar. Nosotros hacemos vinos de calidad, claramente diferenciados.

¿Es ese carácter artesano el que marca la diferencia con respecto a otros vinos?
Sí, por supuesto. El carácter artesano, la tipología volcánica de nuestra tierra, las variedades prefiloxéricas que se han conservado… Todo esto confiere unas características distintas a nuestros vinos.

¿Son estos vinos valorados como merecen?
Los canarios tendríamos que valorarlos un poco más. Por el mismo precio o por un euro más de diferencia no deberíamos optar por vinos de fuera cuando aquí contamos con vinos maravillosos. Los vinos que tienen la protección de la Denominación de Origen (D.O.) son garantes de que la uva con la que están hechos es propia y cultivada aquí. No se nos escapa que el mayor viñedo de Tenerife se encuentra en el Puerto de Santa Cruz, por donde entra una cantidad de uva tremenda y esto hace mucho daño a la viticultura canaria. Por eso nosotros ponemos en valor el producto D.O., garantizando que ese vino realmente es de donde dice que es.

Se acercan fechas de celebración, tanto San Andrés como Navidad. ¿Contamos en la D.O. con vinos para cada ocasión?
Tenemos vinos Blancos secos, afrutados y espumosos; dulces y tintos. Podemos optar para cada ocasión por unos vinos espectaculares, desde unos blancos hasta unos tintos que cada vez cogen más peso dentro de la comarca, sin obviar un espumoso rosado que tiene una graduación inferior a la de la cerveza.

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