Una canaria de adopción, finalista del “Premio Fernando Lara de Novela” con su primera novela.

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Con su obra ‘Todas las mentiras que creí’, Rebeca Miranda quedó entre las 10 mejores de 300. El ganador fue el catalán Jorge Molist.

Rebeca Miranda, una asturiana que vive en la Isla desde hace casi 30 años, ha sido una de las 10 finalistas del XXIII Premio de Novela Fernando Lara que se entregó el pasado viernes en el Real Alcázar de Sevilla. El galardón de las letras que otorgan la Fundación José Manuel Lara, el Grupo editorial Planeta y la Fundación AXA, fue concedido al escritor catalán Jorge Molist conCanción de sangre y oro, una novela de épica y aventuras que indaga en el surgimiento de la Corona de Aragón como una de las grandes potencias de finales del siglo XIII. “Un relato real que cambió la historia de Europa y asombró al mundo”, definió Molist en declaraciones recogidas por El Pregonero
Miranda quedó finalista, de casi 300 obras presentadas, con su novela Todas las mentiras que creí, la primera además de esta escritora nacida en Oviedo y que reside en Tenerife desde que tenía 18 años, “mi familia se trasladó a Candelaria hace casi 30 años y yo ahora resido en Santa Cruz, aunque voy y vengo constantemente porque ellos siguen en la Villa Mariana”.
Muy pocas veces una escritora sin publicaciones previas había llegado tan lejos como Rebeca Miranda, “se trata de una historia sencilla: una mujer de 40 y pico años que recibe una herencia inesperada, y le cambia la vida porque estando en Santa Cruz de Tenerife tiene que viajar a Asturias para averiguar qué le han legado. Estando allí comenzará a descubrir secretos de su familia”, resume la autora. “Aunque no es autobiográfica, evidentemente hay algo de mí en la protagonista, ¡escribo acerca de lo que conozco!”, confiesa.
Con formación en administración de empresas, ya había escrito artículos en la prensa tinerfeña, teniendo su propia sección durante años en Diario de Avisos, y formó parte del equipo organizador de las ferias del libro de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Actualmente colabora en la sección cultural de la revista de la aerolínea Binter Canarias y como redactora en la productora audiovisual Pantalla Canaria, mientras concluye nuevos proyectos literarios. “Poder dedicarme a la literatura es un sueño para mí. Ser finalista de un premio nacional con mi primera obra me da muchos ánimos para intentar labrarme una carrera, me permitirá darme a conocer y cobrar confianza para seguir con mi trayectoria literaria. Estoy muy ilusionada“, concluye la escritora.