Silvia Pérez, corredora del Archipiélago Trail: la felicidad está en el camino

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“El deporte es parte de mi vida, me aporta vitalidad, me hace sentir bien y me ayuda a desconectar”

Silvia Pérez es uno de esos ejemplos que hemos conocido estos últimos meses en nuestro periódico, de personas que comienzan en el running o trail un poco de puntillas, y como una manera de ponerse en forma, y con el paso del tiempo (y no demasiado) se convierten en favoritos casi en cada prueba a la que se presentan. Dicho de esta manera, parece hasta fácil conseguirlo, pero no,… no son tan sencillas las cosas. El denominador común de estos deportistas es su constancia en lo que hacen y una ilusión a prueba de bomba.

Silvia es de esas deportistas que disfrutan con el proceso, y en sus redes sociales no es extraño verla compartir imágenes deliciosas en plena naturaleza. Los resultados son motivantes, pero para ella nada es mejor que disfrutar de su gente y de “sus” parajes.

 

Te has convertido en una de las referencias en cada prueba a la que te presentas pero ¿cómo empieza tu relación con el trail?

“Descubro este deporte en el año 2010 y gracias al que, por aquel entonces, era mi pareja. Me animó a acompañarlo cuando entrenaba y así lo hice. Empecé con él muy poco a poco. Al principio nueve minutos hasta llegar, después de cuatro años, a hacer una media maratón entrenando. En ese transcurso, un día conocí a una persona que fue la que me animó a competir y a llegar a entrenar esas distancias. Y fue cuando, en octubre del 2014, hice mi primera competición en la “Carrera Nocturna Güimarera” que es cuando cambia mi vida por completo”.

 

Al margen de victorias importantes o resultados exitosos en las diferentes pruebas ¿qué es lo que aporta a tu vida el deporte?

“El deporte es parte de mi vida. Lo primero que hago antes de entrar a trabajar es ir a entrenar. Me aporta vitalidad, me hace sentir bien, me ayuda a desconectar”.

 

Vienes de conseguir el tercer lugar del podio en la prueba Vertical de Güímar, sin ser una distancia que te vaya demasiado bien. Esta prueba se está convirtiendo en cita ineludible del calendario trail. Cuéntanos como la afrontaste y si salió como esperabas.

“Efectivamente la “Vertical de Güímar” no es una distancia en la que sea especialista, sobre todo porque soy más de maratones y medias maratones, pero este año me apetecía hacerla a pesar de no encontrarme bien el día anterior. Tenía un hándicap que era el asfalto, pero sabía que si me salía medianamente bien, a partir de ahí, estaba en mi terreno, que son las subidas por sendero, y en una zona que conocía. Y así fue, me salió mejor de lo que esperaba, a pocos segundos de la segunda y mejorando mi mejor tiempo del 2015 en más de un minuto”.

 

Da la impresión de que uno de los placeres de tu deporte, y de los que más disfrutas, es el de estar en contacto con la naturaleza y descubrir nuevos parajes ¿estoy en lo cierto?

“Si. La belleza de las carreras de montaña está en los senderos. Hay miles por toda la isla, paisajes preciosos, pero yo sin duda destacaría, de lo que conozco, la magia de Anaga. Infinidad de senderos cada cual más bonito”.

 

En la pasada Ultra de la Tenerife Bluetrail, te viste obligada a abandonar, por diversas circunstancias, después de muchas semanas de preparación ¿es la decisión más complicada de tomar para un deportista poniendo la cabeza por delante del corazón en plena prueba? ¿Has decidido definitivamente dejar de disputar pruebas tan largas o es algo que te planteas hacer en el futuro?

“La “Tenerife Bluetrail” es una prueba a la que tengo un cariño especial. Mi primera maratón fue la Bluetrail en el 2015, año que se hacía por primera vez esta distancia, y logré ser la primera mujer en ganarlo. Al año siguiente logré ganar la Trail, por lo tanto me tocaba el año pasado intentar probar mi primera ultra. No salió como esperaba, así que este año me preparé sobretodo intentando no repetir los errores del año anterior. Pero ocurrió lo inesperado: a falta de tres semanas y por diversas circunstancias tuve que trabajar más de lo habitual por lo que el cansancio en mi cuerpo se iba acumulando hasta tal punto que ese mismo día también tuve que trabajar. Soy muy terca, y aunque sabía que tenía muchas posibilidades de no terminar la prueba decidí intentarlo, pero sobre el kilómetro 30 mi cuerpo dijo basta y tuve que abandonar. Un abandono es una decisión muy dura de tomar, pero a la larga es lo mejor que puedes hacer por ti. No me siento cómoda haciendo ultras, y no creo que lo vuelva a repetir en un futuro, pero sé que tengo una cuenta pendiente con esta prueba en concreto”.

 

El deporte, y concretamente el salir a correr y disputar pruebas cada fin de semana, ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, ¿qué consejos le darías a alguien que quisiera iniciarse en esto del trail?

 

“Mi consejo es muy sencillo: hay que tomárselo con calma y no querer hacer una maratón después de dos meses de entrenar. Hay que esperar a que el cuerpo se adapte poco a poco a los kilómetros. Somos muy brutos y al principio queremos hacer una carrera cada semana. Es algo por lo que pasamos todos, pero hay que tener en cuenta que somos aficionados, que podemos lesionarnos y que no vivimos de esto. Así que poco a poco. Y que disfruten de los entrenos y de los senderos que es lo más bonito que tiene este deporte. Quiero dejar claro que soy una simple aficionada a las carreras de montaña y que me gusta entrenar pero no me considero una gran corredora. Si estoy en esto es gracias a personas como Javier Higuera, Fran Orribo, Cristofer Delgado Pérez, mi hijo Trail como yo digo y la que es mi actual pareja, Ruymán Cruz, pero sobretodo gracias a mi familia y a mi compi de trabajo Isabel que es la que me sustituye para que yo haga estas locuras. Mención muy especial a mi equipo Archipiélago Trail y a todos y cada uno de mis compis de equipo que me aguantan desde el 2014”.