Sheila Ramos, haltera internacional

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“Estoy dándome tiempo y entrenando con calma para ir poco a poco aclarando mis ideas y pensamientos, e ir encontrando nuevas y fuertes motivaciones que me ayuden a seguir en este duro camino que supone ser deportista de élite”

 

Sheila Ramos es una de las más destacadas representantes de nuestra isla en la halterofilia nacional e internacional. Muchos años de trabajo, éxitos y también muchos sacrificios, tiene a sus espaldas esta mujer en un deporte que le ha proporcionado vivencias inolvidables y también momentos duros.

En la actualidad, Sheila se encuentra ante uno de esos momentos complicados. La falta de apoyos, principalmente institucionales, han llevado a la deportista a plantearse dejarlo. Sería dejar atrás muchos años de esfuerzo y dedicación en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid y aquí en la isla para mantenerse en la élite de este deporte.

Con este planteamiento aun rondando su cabeza, Sheila ha reanudado hace pocas fechas sus entrenos en el Centro Regional de Halterofilia de La Manzanilla sin poner una fecha concreta a su posible regreso (la cita más inminente sería el campeonato de España absoluto), pero como ella misma dice “no me quiero presionar en exceso y voy a ir viendo cómo me voy encontrando”.

La siguiente entrevista nos muestra a una Sheila Ramos desencantada, pero con las ideas claras y valiente para dar a conocer las complicadas situaciones que los atletas de deportes minoritarios a veces tienen que superar. Y es que no todo son medallas…

 

Tienes una larga trayectoria en la halterofilia, de la que eres una de las más destacadas representantes a nivel nacional e internacional pero… ¿cómo empieza tu relación con este deporte?

“Para mí la halterofilia era un deporte totalmente desconocido hasta que a los 15 años, Víctor Galván (actual presidente de la Federación Canaria de Halterofilia) hizo en el instituto donde estaba, una captación de talentos, en la cual fui escogida.

Todo empezó siendo un juego hasta que empezaron a llegar las primeras medallas, alcanzando pódium en prácticamente todas las competiciones a las que asistía. Entonces pasó de ser un mero juego a convertirse en mi “trabajo”, dedicándome plenamente como deportista de élite desde que me llamaron de la Selección Española de Halterofilia para competir a nivel internacional, motivo por el que me fui con una beca al Centro de Alto Rendimiento de Madrid con 16 años”.

 

Vienes de pasar una racha complicada de lesiones y dificultades que a nivel psicológico te han llevado a plantearte una posible retirada. La falta de apoyos institucionales y privados ha sido uno de esos motivos ¿qué consideras que falla en este tipo de ayudas al deportista?

“Aún continúo en esa mala racha…Estoy dándome tiempo y entrenando con calma para ir poco a poco aclarando mis ideas y pensamientos, e ir encontrando nuevas y fuertes motivaciones que me ayuden a seguir en este duro camino que supone ser deportista de élite.

Es cierto que la falta de apoyos de ambos tipos ha sido un punto importante que me ha afectado negativamente. Un deportista no consigue becas ni medallas sólo con el cariño de la familia; es imprescindible contar con recursos fundamentales como: fisioterapeuta, psicólogo/coach, médico, ayudas económicas, patrocinadores… todo apoyo es poco y yo he echado en falta muchas de estas cosas a lo largo de mi carrera deportiva.

Desde mi punto de vista, lo que más me ha decepcionado es que, ni encontrándome en mi mejor momento, he sentido que están ahí. Para un deportista el recibir una llamada telefónica en alguna ocasión y una entrevista de vez en cuando a modo de seguimiento por parte de entidades públicas y privadas, creo que no cuesta tanto,  porque estamos representando a la Comunidad Autónoma y a España, en competiciones nacionales e internacionales, respectivamente. La lucha por intentar hacerme un hueco y por darle más valor a este deporte, creo que merece en general, un poco de atención en los malos y buenos momentos.

En cuanto al plano económico, considero que se podría mejorar el sistema de ayudas pues estando en el CAR de Madrid sí recibía un sueldo mensual, pero al venirme a Canarias sólo mi municipio de residencia es el que me da una ayuda al final del año… y es insuficiente porque muchas cosas relativas al deporte me las tengo que costear de mi bolsillo, además de que a nivel autonómico, piden una puntuación muy alta para poder beneficiarse de sus ayudas, las cuales no se han ofertado todos los años”.

 

 

Has vuelto hace pocas fechas a retomar tus entrenos ¿cómo te estás encontrando a todos los niveles?

“Como ya dije anteriormente, a nivel psicológico todavía estoy tocada; es un aspecto que lleva mucho tiempo tratar y “curar”. Voy a ir retomando progresivamente los entrenamientos en el Centro Regional de Halterofilia de La Manzanilla y voy a ir viendo cómo me voy sintiendo… Sin embargo, en el plano físico sí que me encuentro a un buen nivel”.

 

 

No sé si durante este tiempo de complicaciones te has planteado lo que harías el día que dejes la halterofilia… ¿te gustaría seguir ligada a este deporte de alguna manera?

“Esta es una cuestión que me he planteado en varias ocasiones, y pienso que quisiera desvincularme de este deporte y sólo practicar ejercicio físico para mantenerme y como ocio.

Seguir ligada a la halterofilia es una opción que, en principio, no contemplo  porque es un deporte donde se sufre mucho desgaste en todos los sentidos y porque ha sido toda mi adolescencia/juventud dedicada al deporte casi exclusivamente, sacrificando infinidad de momentos familiares durante muchos años, privándome de momentos libres y de ocio; cuando lo deje me desligaré por completo”.

 

Entiendo que ahora mismo es complicado decir si volverás a competir o no. Sabemos que uno de tus sueños y más firmes objetivos ha sido disputar unos Juegos Olímpicos, ¿es un escenario que ves lejano ahora mismo o te ilusiona pensar en ese Tokio 2020?

 

“La próxima cita establecida es el campeonato de España absoluto (en julio) y he empezado a entrenar para ello. Pese a esto, no me quiero presionar en exceso y voy a ir viendo cómo me voy encontrando, todavía es pronto para asegurar mi participación.

Respecto a los Juegos Olímpicos de Tokio de 2020, era un objetivo clave para mí hace tan sólo un par de meses, pero mi situación personal ha cambiado; el desgaste y la presión mantenidos durante tantos años han sido muy altos y ahora necesito tiempo para reconducir mis ideas en general”.