SERGIO DÍAZ PUERTA, MIEMBRO DE LA SELECCIÓN ESPAÑOLA DE ULTIMATE FRISBEE

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“El mundial de Francia ha sido la mejor experiencia deportiva que he tenido en mi vida”

(Fran García, julio 2017) Hace pocos días finalizó el mundial de la especialidad en Francia. El equipo español, contó con un deportista güimarero que ha desempeñado un buen papel junto a sus compañeros, consiguiendo un más que meritorio sexto lugar. Antes que nada conozcamos, en palabras de nuestro protagonista, en qué consiste el ultimate frisbee:  “es un deporte competitivo de equipo. Se juega con un frisbee o disco volador. Se puede jugar en dos superficies: césped en el cual los equipos están formados por siete integrantes y en playa en el cual los equipos están formados por cinco jugadores. Además de las dos superficies hay tres categorías de juego: open (abierto) donde puede jugar todo el mundo, women (femenino) donde solo juegan chicas y coed (mixto) donde juegan los dos juntos. Es un deporte sin contacto donde hay que pasar el frisbee entre los integrantes del equipo y conseguir cogerlo dentro de una zona de gol o end zone. El equipo que consiga más goles o puntos es el que gana el partido. Tiene muchas características de otros deportes como son el fútbol americano, baloncesto o rugby. Es un deporte muy dinámico donde se requiere un nivel alto de técnica y sobre todo un alto nivel de condición física, de hecho es el deporte más exigente que he practicado”.

El ultimate llegó a la vida de Sergio casi de casualidad, convirtiéndose en una pasión para este deportista güimarero, al que todos relacionábamos no hace mucho con el baloncesto, que practicaba a muy buen nivel: “me enamoré del ultimate frisbee, y aunque empecé compaginándolo con el basket decidí apostar fuerte por este deporte hace un añito para intentar llegar a la selección”, relata. Y lo consiguió. No es de extrañar, para los que hemos tenido la fortuna de conocerlo, ya que es portador de una energía desbordante y una constancia a prueba de bomba. Y esto no ha hecho más que comenzar…

Cuéntanos cómo llega a tu vida el ultimate frisbee…

“Conocí este deporte gracias el equipo “Polbo Ultimate A Coruña” que hizo un seminario sobre el ultimate frisbee en mi facultad. Desde el momento que lo conocí me enamoré de este deporte y empecé a practicarlo compaginándolo con mi amor de toda la vida que era el baloncesto. Pero hace un año decidí dejar el baloncesto y dedicarme enteramente al ultimate con el objetivo de llegar a la selección española. Objetivo que cumplí y por eso pude disputar los mundiales en Francia”.

Tengo entendido que es un deporte de equipo que se practica sin árbitros. Observando las polémicas que tenemos por cualquier cosa en otros deportes parece difícil de creer.

“Esta es una muy buena pregunta. El ultimate frisbee es un deporte diferente, no hay árbitros y los que toman las decisiones a lo largo del partido son los propios jugadores. La mayoría de personas se pregunta cómo puede funcionar esto, pero en este deporte las buenas conductas están premiadas. En ultimate frisbee es muy importante un aspecto del juego que es llamado el Espíritu de Juego, Spirit of the Game (SOTG) en inglés. Este aspecto es parecido al fair play o juego limpio de otros deportes, pero va mucho más allá.  Para ello todos los jugadores deben tener un gran conocimiento de las reglas, ser justos y objetivos, ser honestos, explicar sus puntos de vista de forma clara, permitir a los oponentes una oportunidad razonable para hablar y resolver las discusiones lo más pronto posible. Después de cada partido los dos equipos se reúnen y comentan cómo han visto el transcurso del partido y que pueden destacar; se dicen tanto los aspectos positivos como los negativos. Además de esto, en todos los torneos hay una clasificación paralela a la competitiva, que es la del Spirit. Cada equipo vota después de los partidos a los otros equipos en las siguientes categorías: conocimientos y uso de las reglas, faltas y contacto físico, actitud positiva y autocontrol, imparcialidad y comunicación”.

Parece mentira que todo pueda ir tan bien, sin arbitrajes. Hablando de lo deportivo, nada menos que sextos en el mundial que ha finalizado hace un par de semanas ¿qué tal la experiencia?

“Ha sido la mejor experiencia deportiva que he tenido en mi vida. Nada se puede comparar a lo que viví esa semana. Al principio es difícil de creer que estás en un mundial, porque piensas < ¡bueno no es para tanto!>, pero a medida que pasan los días y vas jugando contra selecciones de diferentes países del mundo te vas dando cuenta que es algo grande y que formas parte de ello. Es una sensación impresionante.

Además, como bien dices hemos quedado sextos de la categoría Open (abierto) que es el mejor puesto en un mundial para la selección española; le hemos plantado cara a los mejores del mundo y nos quedamos con un sabor agridulce de que podíamos haber llegado más alto en la clasificación”.

¿Cuál ha sido la clave del buen campeonato que ha hecho la selección española?

“La clave de este equipo ha sido el trabajo duro y la constancia. Aunque todos somos de partes diferentes de España y no hemos podido entrenar juntos durante mucho tiempo, cada uno individualmente se ha entrenado a conciencia para el Mundial. La preparación es larga y sacrificada. Me he pasado entrenando todos los días de la semana durante meses para poder llegar en las mejores condiciones al torneo.

Otra de las claves ha sido la motivación y la concentración durante los partidos. Nos apoyábamos mucho en el discurso de Al Pacino “pulgada a pulgada” de la película “Un Domingo Cualquiera”. Jugábamos todos los puntos como si fuera el último. En nuestro equipo no hay estrellas, no hay ningún jugador clave, todos somos importantes durante todas las fases del juego y el equipo depende de todos los jugadores. Además, el buen rollo y el compañerismo durante el torneo han sido claves para que todos pudiéramos aportar nuestro granito de arena para construir un gran torneo. Todo esto ha hecho que fuéramos una de las grandes sorpresas del mundial; nadie o casi nadie al principio de este viaje habría puesto la mano en el fuego por nosotros. Pero a mitad de semana todo el mundo estaba pendiente de que hacíamos y el nombre de España empezaba a sonar a lo grande. Hemos conseguido hacer un gran torneo.

Para terminar, si me permites, me gustaría dar las gracias a mucha gente: primero a mi familia, mis amigos y mi novia ya que sin ellos esto no sería posible, son mi apoyo incondicional, han creído en mí desde el primer segundo que dije que quería llegar a la selección española; me han animado durante todo el proceso y han estado pendiente de mí durante el mundial. En segundo lugar me gustaría dar las gracias a mi equipo, Polbo de A Coruña, donde he aprendido a jugar y desplegar todo mi potencial en este deporte y a mi entrenador Pedro Vázquez quien me ha prestado especial atención durante largas sesiones de entrenamiento. También quiero agradecer al equipo Guayota de Tenerife por acogerme cada vez que voy a la isla y poder entrenar con ellos y subir mi nivel. También me gustaría dar las gracias a todos mis compañeros de selección, porque aun siendo el novato, me han acogido como un hermano más y me han aportado aspectos fundamentales en este deporte, aparte de hacerme sentir como en mi propio equipo. Por último, me gustaría agradecer también al Excelentísimo Ayuntamiento de Güímar, concretamente al concejal de deportes Pedro Daniel Pérez, por la ayuda que me han prestado desde que les comuniqué que había sido seleccionado”.