San Agustín de las Madres, tan chiquito y tan grande

en ARAFO el .

Artículo publicado en el suplemento especial “Añavingo”, editado por el Pregonero con motivo de la Bajada cuatrienal de San Agustín de las Madres.

(Tere Coello, agosto 2017) La Bajada de San Agustín de las Madres se realiza a través del barranco de Añavingo, cada cuatro años, entre la expectación y fervor del pueblo y sus máximos representantes políticos. Tanto para el alcalde, José Juan Lemes, como para el Primer teniente de alcalde y concejal de Medioambiente y Seguridad, Juan Ramón Martín, como para la concejal de Fiestas, Vanesa Flores Padrón, esta celebración es la representación de la cultura, identidad, tradición e idiosincrasia de los vecinos y vecinas de Arafo,

Es una fiesta muy popular que se vive con gran emoción. Muy parecida a la romería pero con muchísima devoción a San Agustín”, indica la responsable de Fiestas. Por su parte, Juan Ramón Martín explica el inicio de esta Bajada, “la Ceremonia religiosa se oficia a media Bajada. Primero se recoge la Imagen del nicho, se sale del sendero, se sale del barranco y ya, en lo que empieza a ser el casco urbano se celebra la misa. Y ya, a partir de aquí comienza la Bajada. Esta es la Fiesta de Arafo y de los araferos. Todo Arafo sube a buscar a San Agustín. Todo Arafo lo lleva a la Iglesia Matriz. Todo Arafo le agradece el milagro que hizo en su momento”.

Tenemos la Romería de San Agustín que celebramos cada año. Pero esta es, por excelencia, la más popular. Es la que evoca el milagro. Y se hace desde la Comisión y con la participación de todo el pueblo. El ayuntamiento aquí colabora, pero el verdadero trabajo lo hacen los vecinos y vecinas”, explica José Juan Lemes

Cada vez son más las personas que acuden a la Bajada de San Agustín. Si en las primeras ediciones se congregaban entre 15 y 20 personas, en la última procesión se dieron cita más de 3.000. Lleva congregándose una cantidad importante de personas desde hace varias ediciones. Esto nos lleva a poner en valor la promoción que ha hecho la Comisión de acercar la historia del Santo y de Arafo al resto de ciudadanos del municipio y de otras localidades”, subraya Lemes.

Lo que tiene esta Fiesta es esa peculiaridad, ese arraigo y ese sentimiento de propiedad por lo nuestro y que expresan los araferos y araferas, lo que le confiere a la Bajada un carácter de protección frente a los posibles cambios que pudiesen llegar de fuera. El hecho de que sea cada cuatro años, a la vez que la imagen del santo, ¡tan pequeño y rodeado de un entorno tan grande…! Si, la combinación de todas estas circunstancias convierten la Bajada en algo muy especial y emotivo, comenta Vanesa Flores.

Por otro lado, añade el alcalde que “además esto se extrapola a la gente que viene de fuera. Cada vez son más las personas que nos comentan y preguntan cuándo se vuelve a celebrar la Bajada. Y nos enorgullece comprobar el entusiasmo y sentimiento devocional que genera esta celebración fuera del municipio. Yo creo que es importantísimo exportarlo porque en esta Fiesta lo que se pone de manifiesto es la tradición de Arafo. Y las tradiciones hay que respetarlas, mantenerlas y, además, compartirlas, porque es lo que nos identifica”.

A casi nadie se le escapa que la devoción a San Agustín de las Madres -y el deseo de participar en la Bajada, hace más visible a Arafo, convirtiéndolo en anfitrión de la celebración con la que se rememora el milagro ocurrido en el barranco de Añavingo, en el año 1751, y que atrae a mucha gente, por lo que, teniendo en cuenta el entorno en el que se desarrolla, desde el consistorio han elaborado un Plan de Seguridad. “Hemos trabajado en un Plan de Seguridad ambicioso que cubra todos los posibles riesgos”, puntualiza el responsable de Medioambiente y Seguridad, incidiendo tanto en la labor de protección para ese día como en la prevención que se ha venido realizando, tanto por trabajadores municipales como por vecinos voluntarios que han trabajado en la limpieza y acondicionamiento del sendero del barranco. Un sendero que se puede transitar sin dificultad y en el que se puede disfrutar de un auténtico baño de naturaleza.

San Agustín de las Madres es mucho más que una Imagen. Es mucho más que una Bajada. Es un sentimiento con el que se identifica un pueblo. Es un “gracias” a los vecinos y vecinas de Arafo que hacen posible la celebración de La Bajada cada cuatro años.

Es algo personal. Cuando estamos apurados se recurre a San Agustín. Yo veo un San Agustín sea grande o sea chiquito, sea aquí o sea en Roma… ¡San Agustín es Arafo!”, dice Juan Ramón Martín. Para Vanesa Flores “es ese sentimiento que te acerca a las entrañas del municipio, al corazón de Arafo” y para el alcalde “San Agustín me ha marcado en lo personal y ha marcado mi trayectoria. Es uno de los encuentros más emocionantes que he mantenido en mi vida”.