¿Realmente qué es lo que necesita mi mascota? ¿Un baño? ¿Un corte? ¿Un arreglo…?

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Veterinaria San Antón

Llego el calor, y con él nuestras ansias por liberar a nuestro peludo amigo de su “abrigo” primaveral, y porque no decirlo liberarnos a nosotros mismos de esos molestos enemigos que son los pelos.

Pero pensemos un segundo…. ¿realmente qué es lo que necesita mi mascota? ¿Un baño? ¿Un corte? ¿Un arreglo…? Quizás parezcan opciones parecidas pero varían mucho y habrá que escoger la que mejor se adapte a la raza, tipo de pelo, y necesidades… al fin y al cabo tanto suyas como de su mascota, me explico.

Cierto es, que en todas las razas, hay unos estándares por los que guiarnos y así poder decidir si realizar un trabajo u otro en la peluquería, pero también es cierto, que en el mundo moderno y ajetreado en el que vivimos, no siempre disponemos del tiempo que nos gustaría poder dedicarle a nuestro perro o gato, y ahí es donde va ser de gran relevancia el trabajo de un peluquero canino. Su función no es simplemente cortar pelo, bañar y secar….antes de querer meter tijera, debemos dejarnos aconsejar sobre qué es lo que mejor se adecua a nuestra mascota, y tratar de encontrar un término medio entre lo que sería lo ideal, y lo que nos podemos permitir.

Un ejemplo de problema al que nos enfrentamos en éstas épocas calurosas, es qué hacer con el perro de pelo largo, perros tipos huskys, golden retriever, chow-chow….son razas que bajo ningún concepto deben ser afeitados, de no ser bajo prescripción veterinaria. Pero ello no significa que no podamos hacer nada para aliviarles. El pelo de un perro, es un aislante totalmente natural, que lo protege tanto del frío en invierno como del calor en verano, más concretamente, el pelo largo aísla al animal de los rayos directos del sol, que de no tenerlos, casi con seguridad afectarían muy gravemente a la piel de nuestra mascota. El cepillado en éstos casos es fundamental, no olvidemos que en estos meses, nuestros animales están mudando y evidentemente tenemos que tratar de que la muda sea lo más llevadera posible, pasearlos y cepillarlos son dos actividades que aunque no parezcan estar relacionadas, van de la mano y nos ayudaran a tener menos pelos por la casa. El paseo y el cepillado, son actividades que favorecen la circulación sanguínea en la piel oxigenándola, de este modo tu perro tendrá una muda mucho más rápida y en menos de lo que crees, estará estrenando su “armario de verano”.

¿Por qué debería ir a la peluquería canina/felina y no puedo hacerlo yo en casa?
Evidentemente hay ciertas rutinas a las que debemos habituar a nuestro perro o gato desde jóvenes para poder mantenerles el pelaje sano y para que cuando los tenga que manejar un profesional en la peluquería no les resulte extraño y para ellos no sea un mal trago.
Aún en perros como los que mencionábamos anteriormente, no está de más cada cierto tiempo visitar al peluquero, ahí van algunas razones:

*Un peluquero dispone de todo un arsenal de material específico para cada tipo de pelo, diferentes cepillos, cortaúñas específicos, tijeras para entresacar o para las almohadillas, así como champús, mascarillas y un sinfín de productos que van a dejar el pelo de su mascota como recién salido de un spa.
*Es bueno sanear el pelo de nuestro amigo, sea cual sea la raza o el tipo de pelo, hay momentos del año en los que hay que retirar bien todo el pelo muerto, hay razas en las que hay que limpiar bien la zona de los lagrimales y zona genital, mantener los oídos libres de pelo en las razas de pelo muy abundante. Todo esto son tareas que siempre desarrollará de manera más precisa un profesional que dedica todo su tiempo a ello.

*En la peluquería su animal es revisado a fondo por el peluquero, que podrá percatarse de cualquier anomalía en lo referente a piel y pelo, que quizás a usted se le pueda pasar. Posibles otitis, crecimiento exagerado de uñas, obstrucción de glándulas anales, seborreas o parásitos externos.

*Además, en algunas peluquerías, como en la peluquería de San Antón, su mascota también es revisada por un veterinario, quién le hace entrega de un informe de la exploración que le realiza a su mascota (peso, auscultación, temperatura, boca, oídos….).

Debemos tratar de dejar atrás esa costumbre de llevar al perro a la peluquería una vez al año, o “cuando lo necesite” porque seguramente lo lleve necesitando ya un tiempo y lo único que conseguiremos cuando ya esté lleno de nudos y parezca más una oveja que un perro sea una mascota rapada y sin ninguna gracia.

En su lugar, si nos habituamos a llevarlo al peluquero unas cuantas veces al año, en cada cambio de estación por ejemplo, les aseguro que ganarán en salud para su mascota, su bolsillo se lo agradecerá y tendrá un amigo peludo del que poder presumir durante todo el año.