Miguel López: el deporte sabe mejor en compañía

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“En el canicross, tenemos que pensar en el perro como en un compañero de entreno. Al ser un animal tan fiel puede llegar a extremos que le pueden perjudicar”

Este deporte supone un paso más allá en el vínculo del ser humano con el animal, convirtiéndolo en algo mágico. Miguel descubrió casi de casualidad el canicross y desde ese momento, es un enamorado de esta bella modalidad en la que, en cada prueba, hombre y perro se convierten en un solo ser. El canicross, además, establece una profunda relación con la naturaleza ya que es en pistas y montes donde se realizan las carreras. Estas circunstancias están haciendo ganar cada día, más adeptos a este deporte.

Miguel nos descubre más detalles del canicross, en la siguiente entrevista.

Para empezar, cuéntanos en qué consiste el canicross, y cómo descubres este deporte.

“Se trata de una disciplina que consiste en correr con un perro atado a la cintura, con un cinturón y una línea de tiro que va hasta el arnés del perro. Se practica sobre todo en tierra o nieve. Fue introducido en España hace aproximadamente quince años. El material es específico y debe reunir unas condiciones, no siendo válidos los de paseo. La línea de tiro debe tener un amortiguador y el material del corredor específico para proteger la espalda. Tenemos que pensar en el perro como en un compañero de entreno. Al ser un animal tan fiel puede llegar a extremos que le pueden perjudicar.

Este deporte lo conocí porque en un principio, salía a correr con mi pastora alemana suelta como compañera de entreno, lo cual me facilitó introducirme en este mundo. Luego conocí a Antonio Moab por casualidad, un referente en este deporte, ya que ha sido el único canario que ha ido al campeonato de Europa. Una cosa llevó a la otra y nos apuntamos a una liga que se desarrolla en Tenerife y ya vamos por el tercer año participando. Hemos conseguido dos terceros puestos en nuestra categoría”.

Imagino que debe existir una relación muy especial entre persona y animal, que facilite esa conexión cuando están en una prueba ¿es así?

“Pues si, es muy importante. Debemos hacer un binomio perfecto. Tenemos que entender que amarrarte al perro que tenemos en casa y decirle: “corre 8 Km sin parar, gira a derecha, izquierda, aumenta el ritmo, disminuye,…”, no es tan sencillo. La clave es observarlo y saber cuándo tendríamos que parar si vemos que va mal. Se establece una relación casi automática. Los dos sabemos lo que hay que hacer. Si surge un momento de peligro, llevamos en el cinturón un mosquetón de seguridad para liberarnos uno del otro, aunque no siempre da tiempo y ya hemos tenido varios percances; si ella cae, yo detrás. Ya alguna vez hemos terminado con algún hueso roto, pero esto es así, sin riesgo no hay aventura”.

¿Es cualquier perro apto para poder desarrollar este deporte, o necesita unas condiciones determinadas?

“Las razas no aptas son los perros braquicéfalos (hocico chato), que no deben hacer ejercicios de tanta intensidad o resistencia. Este tipo de animales tienden a presentar problemas respiratorios, y les cuesta equilibrar su temperatura corporal”.

 

Hablando de temperatura, este uno de los condicionantes más importantes a la hora de poder realizar canicross ¿cuáles son los límites de temperatura y cómo puede afectar al animal?

“Hay que evitar temperaturas superiores a 18ºC. De hecho está prohibido practicarlo por encima de esta marca, ya que puede acabar con la vida del perro. Tenemos que tener en cuenta que todas las carreras están controladas por veterinarios y los animales se controlan antes de empezar, teniendo que tener al día la cartilla de vacunas. En caso contrario no se les dejaría participar”.

El entrenamiento es fundamental tanto para el dueño como para el perro, cómo cualquier otro deporte ¿cómo es la rutina de entrenos que sigues?

“El entreno es prácticamente igual para los dos. Yo diría que ellos están más fuertes. Te pueden aportar, si el perro es rápido, hasta veinte segundos por kilómetro. En mi caso, si voy con mi nueva perra que es una pointer, lo que es bajando me aporta bastante porque siempre quiere ir más rápido y bajar es lo que nos gusta a los dos.

Solemos salir entre semana dos veces, y los sábados ya es un entrenamiento más completo porque salimos con el equipo por las pistas del norte ya que son mejores y con temperaturas más bajas; el volcán de Güímar es más abrasivo para las almohadillas del perro. En cuanto a hidratación, alimentación, estiramientos,… todo igual para ellos que para nosotros”.

¿Qué tal el calendario de pruebas en la isla, es suficiente o se echa en falta algo?

“No está mal para ser un deporte nuevo por aquí. Hay un campeonato, más las carreras sueltas fuera de la liga. De todas formas hay también pruebas en Las Palmas y La Palma. Se están introduciendo también carreras en las pruebas de montaña de la isla, saliendo nosotros primero, así que se está progresando”.

¿Qué le recomendarías a alguien que pretenda iniciarse en este deporte? ¿qué pasos debería seguir?

“Lo primero y fundamental es informarse de lo necesario en cuestiones de material y revisión del perro para comprobar que puede correr. Utilizar el material apropiado y no correr nunca por asfalto es una de las recomendaciones básicas.

El simple hecho de ponerle de comer al perro después de correr puede acabar con la vida del animal ya que tiene que transcurrir un mínimo de cuatro horas. Cualquier detalle, por mínimo que sea, es importante.

Por último, quiero darles las gracias por la oportunidad, y animarles a todos a conocer y practicar este bonito deporte que se puede combinar con otras muchas actividades: bicicleta, patines, etc., e incluso para los niños, enseñándoles a respetar a la naturaleza y a este gran animal que es el perro”.