MARIO GARCÍA, ENTRENADOR DEL JUVENIL C DEL C.D. TENERIFE

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(Fran García) “Estoy muy ilusionado con este proyecto. La evolución de los chicos, con el trabajo diario que realizamos, está siendo gratificante”

Después de una carrera extensa desarrollando el buen fútbol que llevaba en sus botas, Mario García, como tantos otros, se decantó por seguir ligado al fútbol ahora desde la posición de entrenador. Sigue sintiendo pasión por lo que hace, y su libro de estilo no es otro que el trabajo metódico y serio. Llegado este año a la cadena de filiales del C.D. Tenerife, Mario se muestra ilusionado por esta nueva etapa donde espera poder ayudar a crecer a sus jugadores tanto deportiva como personalmente. Tuvimos la oportunidad de que Mario nos contara sus sensaciones en la siguiente entrevista.

Después de muchos años vinculado al fútbol como jugador, actualmente te podemos ver en los banquillos en el papel de entrenador, ¿se sufre mucho desde el banco?

“Más que sufrir, es muy diferente a cuando era jugador. Hoy en día, el entrenador tiene un papel clave en la formación del jugador, tanto como persona como futbolista.

Intento sacar de los chicos lo mejor de sí. Igual que hay momentos en los que, como dices tú, se puede llegar a sufrir, hay más momentos de disfrutar viendo a los chicos como evolucionan con el trabajo que se desarrolla en cada una de las sesiones de entrenamiento y que intentas que se vea reflejado en el partido del fin de semana”.

Este año emprendes una nueva andadura, imagino que con mucha ilusión, en el juvenil C del CD Tenerife ¿con qué objetivos?

“Pues sí muy ilusionado con este proyecto. Los objetivos marcados para el juvenil C del C. D. Tenerife son los de formar jugadores con el fin de que aprendan a competir para que estén preparados para ascender de categoría, es decir, del C al B y porqué no, al juvenil A”.

El equipo está lider destacado en su grupo de primera categoría ¿contento con la evolución de los chicos al margen del tema clasificatorio?

“Contento con este gran grupo de personas y jugadores. La evolución de los chicos, con el trabajo diario, es gratificante. Ver como cada semana suben entre 5 y 6 jugadores al juvenil B de preferente, lo indica por si solo. Los chicos trabajan con unas ganas enormes por querer mejorar cada día y eso les lleva a aprender poco a poco a ser más competitivos. Ese trabajo es de cada uno de ellos, que se implican al máximo en cada sesión de entrenamiento”.

¿Cómo podrías definirte como entrenador en cuanto a filosofía, estilo, forma en la que te gusta que el equipo se desenvuelva en el campo?

“Soy un entrenador al que le gusta el buen fútbol, pero que la experiencia como jugador me indica que cada partido hay que prepararlo al máximo nivel. Luego se puede ganar o perder, sin olvidarnos de que esto es un deporte que compites frente a un contrario que quiere ganar igual que tú. La filosofía y estilo me la marca el C.D. Tenerife, con un modelo de juego con el que me siento totalmente identificado”.

¿A quién o quienes consideras referentes para ti como entrenadores?

“La verdad que referentes como tales, no tengo ninguno en particular ya que, como he dicho anteriormente, me gusta el buen fútbol y eso es lo que todos desean. Si, a partir de ahí, con tus ideas claras, eres capaz de transmitirlas a los jugadores, que sepan que es lo mejor para cada partido, en cada momento concreto, tienes muchas posibilidades de sacar los encuentros adelante. También hay que escuchar mucho a gente que está muy preparada, que los hay, y de los que se aprende cada día algo nuevo. Es importante reciclarse y así poder dar lo mejor de uno mismo”.

Desgraciadamente casi cada fin de semana seguimos teniendo que ver comportamientos poco deportivos fuera del campo, en las categorías de base que precisamente deben ser espacios de formación deportiva y en valores, ¿cuál es la solución a este problema bajo tu punto de vista?

“Los comportamientos acerca de lo que sucede algún fin de semana, entiendo que son hechos esporádicos de personas que ensucian este bellísimo deporte. Quizás si buscáramos la formación de nuestros hijos en la mejora personal y educativa, evitaríamos algún que otro incidente innecesario y ridículo que los niños y adolescentes no merecen ni ver, ni escuchar. Espero que cada día sean menos los momentos en los que se hable de algún altercado y sí, que se hable de buen fútbol y de buenas conductas, por parte de todos”.