Las carrozas en el camino de El Socorro

en GUIMAR el .

(Tere Coello, septiembre) La Bajada de El Socorro, conocida por muchos como Romería de El Socorro, tan esperada como deseada, comienza desde la madrugada del 7 de septiembre, cuando, tras la celebración de “La Santa Misa de los Peregrinos”, la Imagen de la Virgen es sacada hasta la Puerta de la Parroquia de San Pedro, donde es alabada entre los aplausos y el son del “Pasodoble al Socorro”, interpretado por la Banda de música. A partir de aquí ya empieza la Bajada.

Miles de romeros acuden prestos a la cita con la Señora de El Socorro, con la Madre amada, para acompañarla desde la Iglesia de San Pedro de Güímar hasta la Iglesia de El Socorro, ubicada en el caserío del mismo nombre.

Si el interior de la Iglesia está repleto de personas y embriagado por el aroma de la albahaca, en los exteriores es complicado hallar un lugar desde el que divisar la salida tan esperada, la imagen que nos regala la Virgen cuando es llevada hasta la puerta, en torno a las 7:00 de la mañana, desde donde empieza la Bajada, con el sonido de los voladores y escuchando el eco del Pasodoble:

“Nuestra Señora ya partió

con sus romeros hacia el mar

va cuesta abajo,

lentamente, hasta el lugar,

donde una tarde

en Chimisay apareció…”


En el exterior de la Iglesia se aglomeran los romeros, las carrozas, la banda de música, que toca los sones del pasodoble “Al Socorro”, y los miembros de la Danza de las Cintas que acompañan a la Virgen. Para quien no haya estado nunca en la Bajada de el Socorro puede sonarle extraño lo de “carroza” e imaginarse vehículos similares a los que vemos en las distintas cabalgatas de Reyes o Carnaval, ¡nada más lejos!.

Tratándose de la Romería más antigua de Canarias, con más de cien años de existencia, los propios vecinos, generación tras generación, han intentado cuidar de las tradiciones. Y una de estas eran las carrozas: camiones engalanados con cañas, palmeras y telas, donde los distintos grupos de romeros llevan el condumio o avituallamiento para el Camino.

La música suena a un volumen dispar y con diferentes los estilos. También suenan las agrupaciones y las parrandas. Algunos improvisan. Otros, la mayoría, ensayan y se reúnen algunas semanas antes de esta celebración. Los componentes de las diferentes carrozas diseñan camisetas alusivas para la ocasión. Sus cabezas se cubren con sombreros con el nombre de referencia de cada grupo. Bandejas con carne fiesta y alguna papa arrugada, cestas con peyas de gofio, huevos duros, fruta, vino y aguapié… son algunas de las viandas con la que los participantes de las carrozas agasajan a los romeros durante el trayecto, bajo el sol del 7 de septiembre. ¡Y también de regreso a San Pedro, al día siguiente!

Las tradiciones intentan mantenerse pero los tiempos cambian y con ellos algunas costumbres también se alteran. Algo que afecta a las carrozas que, envueltas en tantos miles de personas se han visto abocadas a cumplir rigurosas normas de seguridad. Ya, desde el año 2008, el consistorio güímarero insistió en la necesidad de que este tipo de vehículos debía disponer de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en vigor, del seguro obligatorio y del permiso de circulación.

En años posteriores, además, se ha requerido a los participantes en esta modalidad que el conductor disponga del respectivo carnet de conducir, extintor de polvo universal que cumpla con los preceptos legales para su correcto funcionamiento de periodo de validez vigente, entre otras exigencias indispensables.

En lo que se refiere a carros o vehículos artesanales de madera, estos también podrán estar presentes en La Bajada, previa autorización, siempre y cuando aporten un certificado o declaración jurada en la que indiquen que conocen el recorrido de la romería y las características de la vía. Además deben hacer constar que el carro se encuentra en condiciones óptimas para participar y que posee los elementos de seguridad que lo mantengan bajo estricto control, asumiendo la responsabilidad que se pueda derivar si se produjera algún tipo de incidente.

Una de las novedades que se incorporó la pasada edición a esta Bajada fue la utilización del GPS tanto en las carrozas como en la Virgen, convirtiéndose así en la primera Bajada geolocalizada del archipiélago, lo que permitió en todo momento mantener un mejor control de seguridad entre tanta multitud de peregrinos llegados desde casi todos los rincones de Tenerife e incluso desde otras islas.

En lo que se refiere a la Bajada de El Socorro 2017 son más de una treintena de vehículos de estas características los que se han inscrito. Algunos con más de 30 años de presencia en estas fiestas.

Para que todo discurra en los mejores términos, el ayuntamiento güímarero ha dispuesto de un amplio dispositivo de seguridad que actuará de manera especial en determinadas franjas horarias como en zonas determinadas como la Tahona, donde se ubicarán las unidades de Seguridad Ciudadana de la Comandancia, que es un área especial perteneciente a la Guardia Civil.

Algunas de las personas responsables de la organización y participación de las carrozas entienden la necesidad de ampliar el dispositivo de control y cuantas medidas sean precisas para garantizar mayor seguridad, máxime teniendo en cuenta la presencia de tantos asistentes a la celebración pero, a la vez se quejan de que algunas de las medidas son casi imposibles de cumplir como, por ejemplo, evitar que romeros y romeras se aproximen más de lo debido a los coches engalanados o carrozas. “Nadie quiere problemas. Todos deseamos pasarlo bien e intentaremos cumplir con lo establecido. Claro, ¡es que antes no había tantas carrozas y era fácil aparcar en las calles, próximas a la ermita!, nos dicen.