La importancia de la higiene íntima femenina, con la doctora Mª Pilar Vázquez

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(Sofía Ramos) Quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Tres cuestiones de suma vitalidad que han hecho a los grandes pensadores de las diferentes épocas debatir durante décadas, no obstante, la mayoría de las personas se centran en la primera pregunta. Para saber quiénes somos debemos conocernos, esto abarca muchísimos ámbitos, en esta ocasión, la doctora especializada en obstetricia y ginecología por la Universidad de La Laguna, María Pilar Vázquez Santos descubre varios aspectos sobre la higiene íntima femenina, entre otros.

¿Es necesario utilizar productos específicos para la higiene íntima? “La zona genital, es un área que hay que cuidar, por estar en contacto, con secreciones vaginales, orina, sudor, es una zona poco ventilada y húmeda, que favorecer el desarrollo de bacterias. Además está influenciada por los cambios hormonales durante el ciclo menstrual y por el aumento de secreciones durante la excitación sexual. No es necesario, utilizar ningún producto específico para la higiene íntima”.

¿Recomendaciones para una correcta higiene? “La correcta higiene intima, no es aquella, en la que se utiliza el producto más caro, o el que más anuncian en la televisión, sin embargo, como recomendaciones clásicas podemos decir: las manos limpias antes de entrar en contacto con los genitales. Realizarla minuciosamente, diariamente, por la mañana, tras el deporte, tras la relación sexual, más frecuente durante la menstruación. De adelante hacia atrás, nunca al contrario. Secarse del mismo modo, dejando la zona bien seca por todos los pliegues, con toalla limpia, preferiblemente cambiada en cada uso. Utilizar simplemente agua o un jabón suave especifico para esa zona. No realizar de forma habitual duchas vaginales. Tampoco es recomendable ni la utilización de esponjas, ni de desodorantes vaginales. Durante la menstruación, el uso de tampones, compresas o la copa vaginal es correcto, siempre que se cambien frecuentemente”.

Las infecciones vaginales pueden ser dadas por la infección de transmisión sexual y las de causa no sexual, ¿cómo pueden evitarse? “Las infecciones vaginales es el principal motivo, que lleva a la mujer en edad reproductiva, a acudir a una consulta ginecológica y/o automedicarse. Es imposible evitarlas, pero existen ciertas pautas que previenen, podría enumerarlas de la siguiente manera:

  • Higiene adecuada , lavado diario, jabones de Ph neutro especifico para esa zona

  • No usar desodorantes intimos ni protectores diarios. Los productos perfumados afectan a la flora vaginal, provocando irritaciones o alergías.

  • No es recomendable las duchas vaginales

  • Limpiar la vulva tras la micción, siempre de delante hacia tras, no al revés, pues se arrastran gérmenes del área perianal hacia delante

  • Mantener una correcta higiene tanto antes, durante o después de la relación sexual.

  • La ropa interior debe ser preferiblemente de algodón, evitar las prendas muy ajustadas, pues no permiten que la zona transpire adecuadamente siendo un factor importante en el crecimiento de bacterias y provocar infecciones.

  • La hidratación general, también es un factor importante”.

¿Es mala la depilación integral? “El vello púbico, cumple una función importante, de proteger el área genital contra los gérmenes y las agresiones externas (ropa ajustada, relación sexual). Crea una barrera contra bacterias externas, mantiene la temperatura necesaria, se tiene un aroma característico por las feromonas, que aumentan la libido de la pareja, la fricción del acto sexual, hace que cause menor incomodidad o irritación. La eliminación del vello provoca a nivel de la piel una irritación e inflamación sobre los folículos pilosos, en ocasiones con heridas por la cera o por la maquina del rasurado.

Por otro lado, la técnica de la depilación también es importante, hay que tenerla en cuenta. Existen investigadores que se inclinan a ver en la depilación, una puerta de entrada para infecciones víricas tipo Herpes genital o HPV. En ocasiones, la depilación favorece que se agrave las enfermedades de la piel, como las dermatitis eczemas o las psoriasis. Cabe destacar que el olor personal, no tiene nada que ver con el vello púbico, sino con la higiene personal. La depilación no es un afrodisíaco, algo que se ha puesto de moda tras la propaganda de los videos porno. La mujer se puede sentir más segura, pero está demostrado que la satisfacción va más allá de la cantidad de vello que se tenga”.

Uno de los trastornos que afecta sobre todo a mujeres posmenopáusicas es la atrofia vaginal. ¿Se puede hacer algo para prevenir o retrasar su aparición?

La atrofia vaginal, es un proceso natural, que ocurre en la mujer, tras la ausencia de la menstruación, en ocasiones tras largos periodos de tratamiento anticonceptivos o quimioterápicos. El descenso hormonal provoca un envejecimiento de los tejidos, se pierde elasticidad, disminuye la hidratación natural, se reduce la secreción de fluidos. Se genera sequedad vaginal, caracterizada por molestias con las relaciones sexuales, picor o quemazón y molestias urinarias. Síntomas que afectan a lo calidad de vida de forma negativa, se altera el bienestar emocional, la relación de pareja, disminuye el deseo sexual y crea una baja autoestima.

Para prevenir los síntomas es necesario mantener la misma actividad física, la dieta equilibrada, no utilizar hábitos tóxicos, como el tabaco o las drogas y sobre todo mantener una vida sexual activa. Hay tratamientos no hormonales, que mejoran los síntomas, y que están indicados en casos de sintomatología leve o si el tratamiento hormonal, está contraindicado; son los hidratantes y lubricantes vaginales. Los hidratantes, de base acuosa, permiten la hidratación prolongada, alivian síntomas como la dispareunia, (dolor con el coito), el ardor o el escozar vaginal, se pueden utilizar diariamente o varias veces por semana. Y los lubricantes, se utilizan antes de mantener relaciones sexuales, pues reducen el malestar de la zona. El tratamiento hormonal bien sea local o sistémico, es lo único que mejora el proceso. Las pautas deben ser personales, individuales, pues aunque todos son eficaces, no todos están indicados para todas las mujeres, ni la dosificación se puede generalizar. Es importante evitar situaciones de estrés y buscar un equilibrio físico, emocional y psíquico”.

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