En la Finca el Carretón regalan vida

en ARAFO el .

Sin necesidad de recorrer grandes trayectos al volante ni de otear en el horizonte lejano, buscando un paraje idílico en el que disfrutar de la biodiversidad que nos regala la Naturaleza, sin necesidad de madrugones ni de angostos preparativos… podemos disfrutar de un día placentero, solos o en compañía, en la Finca Ecológica Granja El Carretón, situada en el Valle de Güímar, concretamente en La Hidalga, en el municipio de Arafo.

Para los que conozcan el lugar poco podremos añadir a la placentera experiencia que supone recorrer los 16.000 metros cuadrados de terreno, cuidados y estudiados centímetro a centímetro, en los que los animales de granja están presentes casi en cada rincón y en donde la vegetación dibuja un entorno enriquecido y fructífero, adornado por los cultivos ecológicos de frutales de la zona costera de Arafo.

Para los que no conocen el lugar -o lo han visitado hace ya mucho tiempo-, traemos a sus cinco sentidos las sensaciones que provoca este espacio de interés agroambiental.

Si nos dejamos llevar por el olfato resaltamos el aroma tan especial de las higueras y el de la tierra húmeda; el oído nos regala el arrullo de los sonidos propios del campo, en los que se mezcla el canto del gallo con el rebuzno del burro, sin obviar el gorjeo de los pájaros o el siseo de las ramas de los aguacateros al son de la brisa. Para el tacto tenemos la magia de acariciar a uno de los caballos poni o a la mamá cabra. El gusto lo llenamos de regusto al beber un poco de agua de las propias galerías, disfrutando de los sabrosos platos que ofrece el restaurante o de los productos ecológicos que se venden en el mercadillo de los miércoles, en los aledaños exteriores. Y la vista, desde los ojos de menos edad hasta los más grandes, se reviste así misma de colores y sensaciones, en cada parpadeo, en cada rama, en cada fruto, en cada animal.

La Finca Ecológica Granja El Carretón cuenta con rutas señalizadas y con cuatro áreas de descanso, un restaurante “La Carreta del Carretón”, fuentes de agua para beber, puntos de observación de los animales y espacios para realizar talleres o cualquier actividad didáctica. Este lugar es visitado por el público en general, familias, grupos de estudiantes o grupos de mayores. En este punto destacamos que la Finca goza de total accesibilidad al carecer de barreras arquitectónicas, lo que propicia que sus visitantes puedan disfrutar del agroambiente cultural canario, agricultura, ganadería, ecología, geología y biodiversidad.

Jesús Díaz, propietario y responsable de La Finca, dedica con verdadera pasión prácticamente las 24 horas del día al lugar “esto es un proyecto de vida”, nos dice, añadiendo “el proyecto de vida es que tú eres el proyecto. Este no es ajeno a ti, de tal forma que lo que ves aquí, lo que está aquí… es lo que me circula por las venas. ¡Y si le he dedicado 25 años de mi vida es porque realmente vivo todo esto, lo palpo, lo siento! He crecido con la finca, aprendiendo para ella y de ella, logrando un hábitat que se retroalimenta así mismo, con poca intervención de la mano del hombre y de manera totalmente ecológica”.

Díaz, aunque con el tiempo ha decidido delegar funciones y cometidos, continua siendo “ese ojo del amo que engorda al caballo”. En sus matutinos y vespertinos paseos por la estancia, deteniéndose a respirar oxígeno en su lugar predilecto, desde el que escudriña todo aquello perceptible de mejoras, entiende lo complejo que continua siendo su proyecto y la responsabilidad tan grande que entraña porque “no se trata sólo de regar, sacar el estiércol de los animales, conocer tratamientos y momento de la fertilización…, sino también el que reúna las condiciones dentro de lo que es orden, limpieza, seguridad y coherencia. Para que se den estas premisas es necesario comprobar que lo que debe estar rastrillado lo está, que no deben haber papeles o plásticos en el suelo ni ninguna rama que pueda rozar la frente de visitantes o personal laboral, que cada piedra debe ocupar el lugar que le corresponde… cuando existen visitas del público es necesario extremar los cuidados, ¡porque para lograr esas visitas y el reconocimiento del que goza La Finca he invertido mucho tiempo y dedicación!”

La Finca el Carretón, que es un auténtico regalo para la Naturaleza, cuenta con todos los permisos de apertura pertinente y cumple con toda la legislación vigente. En la actualidad, y desde hace ya varios años, este lugar supone un importante enclave educativo para los escolares de toda la isla, “son muchísimos los centros docentes que nos han visitado. Más de cien mil escolares han estado aquí. Algunos de ellos han aprendido que la leche sale de la vaca antes de meterla en el tetrabrik y que los huevos los ponen las gallinas. A esta gran cantidad de niños y niñas hay que sumarle los 6.500 docentes que les han acompañado”, nos comenta el responsable. A esto añadimos otra importante labor y que gira entorno a los campamentos de Granja Escuela de Verano que se realizan en este paraje.

A parte de la maravillosa experiencia que supone disfrutar de este espacio de vida, en plena naturaleza, observando árboles frutales ecológicos entre los que destacan Higueras, Aguacateros, Morales, Mangos, Pencas (Chumberas), Plantas fertilizantes y Plantas insecticidas; también es un regalos tener tan cerca la presencia de diferentes tipos de animales que enriquecerán el conocimiento y la visita. Entre los animales podremos ver gallinas (Quícara, Negra, Jabada, De Guinea), Pavos negros, Paloma de patio, Perros Pastor, Perros Podencos, Hurón, Macho Cabrío, Cabras (de diferentes islas), Ovejas (Canaria y Pelibuey), Vaca Basta de Tenerife, Cochino Negro, Conejo ratonero y Gusano Seda de la Palma.

Sin duda, 16.000 metros cuadrados de semillas de vida son muchos metros de recorrido como para hacerlos de un tirón. Pensando en ello el lugar le ofrece la posibilidad de disfrutar de las diferentes áreas de descanso, en las que gozará de un grato ratito de relax, disfrutando de un pequeño picnic.

Por otro lado, Finca el Carretón le brinda la oportunidad de celebrar, en estas mismas áreas de descanso, eventos como bodas, bautizos, comuniones o cumpleaños, sin duda momentos especiales en su marco inigualable que recordará siempre.