JUAN MEDINA CHICO “CHICOTE”, ENTRENADOR DEL C.D. CANDELA

en MIRA - DEPORTES el .

“Mi intención, la próxima temporada, es volver a las categorías de formación e intentar reciclarme”

En su etapa de jugador fue un delantero de enorme calidad. Ya en esa etapa, supo que quería dedicarse a entrenar, comenzando su periplo en las categorías de base del San Gerardo. Ahora acaba de finalizar su vinculación con el primer equipo del C.D. Candela, después de dos temporadas, con un sabor agridulce. Consiguió hacer un equipo ganador que a punto estuvo de conseguir el ascenso a preferente el pasado año, y conoció el otro lado de la moneda durante la segunda parte de esta temporada recién finalizada, en la que el equipo se cayó de la pelea y terminó por debajo de media tabla. Juan Medina nos contó más cosas en la siguiente entrevista.

¿Qué valoración haces de tus dos temporadas en el C.D. Candela?

“He tenido las dos caras de la moneda: por un lado, hemos tenido un año y medio genial, peleando por los puestos altos de la tabla y disputando liguilla de ascenso incluso; por otro lado hemos tenido esta última etapa donde no nos ha salido nada y los jugadores han terminado perdiendo la motivación. Siendo sinceros, no esperaba que en el primer año salieran tan bien las cosas. Conseguimos sacar provecho a las virtudes del equipo. El segundo año se consiguió mantener ese nivel durante media temporada pero causas, especialmente extradeportivas, hicieron que no terminaramos bien este último curso deportivo”.

Durante muchos años has sido jugador del C. D. Igueste ¿cómo te has sentido dirigiendo al eterno rival de Candelaria, el C.D. Candela, especialmente en los partidos frente al cuadro iguestero?

“La verdad es que no puedo negar que en los partidos contra el C.D. Igueste me he sentido un poco raro al principio, pero cuando empieza a rodar el balón eso se olvida y en lo único que piensas es que el partido salga bien y tu equipo consiga la victoria”.

¿Qué planes tienes para la próxima temporada?

“He tenido varias ofertas que no he podido aceptar por horarios laborales. Mi intención es volver a las categorías de formación e intentar reciclarme un poco”.

Has tenido la ocasión de dirigir a equipos de formación y en esta última etapa, un club regional ¿en cuál te has sentido más cómodo?

“Si me preguntas por comodidad, sin duda en el regional. Te explico: con jugadores de categorías inferiores tienes que repetir muchas veces la manera de ejecutar los ejercicios de un entreno, en cambio con el regional en lo que hay que hacer especial hincapié es en la intensidad del mismo, lo cual es más sencillo. Ahora bien, si me preguntaras por la categoría más divertida para entrenar, me quedo con los prebenjamines. Ver progresar un niñ@ que no sabe darle al balón en un principio, es lo más bonito”.

Hemos vivido este año, episodios lamentables de violencia en el deporte de base. Como conocedor de este deporte desde todas las ópticas ¿que crees que podemos hacer para erradicar esas conductas?

“Para mi la principal causa de este problema es la educación. Cuando vamos a un campo de fútbol debemos preguntarnos qué es lo que queremos para nuestros niñ@s ¿un aprendizaje formativo con valores adecuados a este deporte, o lo que queremos es competir a toda costa por el resultado del próximo fin de semana sin ningún tipo de valores? Todos los implicados en este deporte (entrenadores, directivos, árbitros, padres, madres,…) debemos ser ejemplares y solo buscar que el niñ@ se forme y disfrute con el fútbol”.

Se consiguió un gran avance cuando hace unos años, se decidió pasar del fútbol 11 en las categorías de iniciación al fútbol 7, lo que hizo que el niñ@ pasara a estar más activo en el partido, y entrara más veces en juego por lo reducido de las dimensiones del terreno. No se si consideras que sería una buena medida en prebenjamines al menos, introducir el fútbol 5.

“Porqué no. Toda idea para mejorar el fútbol base puede ser buena, siempre que tenga una fundamentación lógica y unos objetivos claros”.

El puesto de entrenador no es sencillo, y por supuesto no se trata solo de alinear jugadores. Hay un trabajo muy metódico detrás y se tienen que tomar decisiones nada fáciles ¿qué es lo que consideras más complicado de tu cargo?

“Hay aspectos muy complicados. Tener a veinte jugadores contentos es prácticamente imposible. Para mi son dos, los momentos más difíciles que como entrenador debo pasar durante una temporada: el primero es decirle a un jugador que ha hecho la pretemporada contigo que no vas a hacerle ficha para esa temporada. Es un momento muy duro para un entrenador. Por otro lado, el tener que realizar cada semana una convocatoria, dejando a jugadores en la grada y otros en el banquillo, es también un trago amargo”.