JOSE ANTONIO FARIÑA, PRESIDENTE DEL CLUB DE TENIS DE MESA ACOROMA DE CANDELARIA Y EX PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN TINERFEÑA

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(Fran García, febrero 2017)  “Tengo que reconocer que en Candelaria estoy muy bien tratado. No es normal que un club que practica una disciplina tan minoritaria como la nuestra, pueda disponer de un pabellón como el del I.E.S. Punta Larga donde poder montar hasta doce mesas, todo el tiempo que necesitemos y con los fines de semana para celebrar las competiciones”

De sus múltiples facetas en este deporte se queda con la de entrenador: “ es en la que más disfruto. Me dió la oportunidad de pasar muchas horas con mi hijo y disfrutar su crecimiento, además del de muchos niños de la zona”. Precisamente fue su hijo uno de los “culpables” del regreso de José Antonio Fariña al tenis de mesa: “volví con cuarenta y siete años debido a un niño de nueve añitos que pensaba que podría tener algo que decir en este deporte”. Fue entonces, cuando detectó las deficiencias organizativas y con una gran determinación decidió que podía mejorar las cosas desde la Federación: “me encontré con una estructura un tanto caótica, falta de información y planteamientos más rigurosos que el de un simple juego. Fue una desilusión en mi nivel de expectativas así que decidí involucrarme en el tenis de mesa de una manera completa. Por un lado me hice cargo de la Federación Tinerfeña y por otro me formé como entrenador y por añadidura como jugador”. Este ingente trabajo dio sus frutos: “conseguimos poco a poco dar forma a un proyecto de modernización y actualización de una federación que se había quedado colgada en el pasado”.

Estos hechos no dejan lugar a dudas del carácter emprendedor de Jose Antonio, que sigue trabajando para que su deporte no se conforme y se siga persiguiendo objetivos ambiciosos “no tenemos que quedarnos en la lamentación de que las cosas no están todo lo bien que debieran y ser capaces de ir un paso más allá, ponerse el mundo por montera y ser audaces para recorrer sendas que aún no se han explorado”.

Su labor y se centra ahora en la ilusionante Escuela de Tenis de Mesa de Candelaria, donde se muestra “agradecido por el apoyo del Ayuntamiento de Candelaria”, y su club el C.T.M. Acoroma de Candelaria, con los cuales pretende seguir subiendo peldaños en las preferencias deportivas de la gente de la zona.

Hace dos años que dejaste la presidencia de la Federación Tinerfeña de Tenis de Mesa, ¿cómo es el estado actual de este deporte en la isla (ayudas, nivel, cantera…)?

“El Tenis de Mesa en Tenerife goza de buena salud en términos generales, para ser, como es, un deporte minoritario. Hay un grupo de clubes como el nuestro, que afortunadamente tenemos una corporación local que se vuelca con nosotros y en cambio en Santa Cruz los equipos no consiguen ni un local para poder competir en condiciones adecuadas si no sufragan los gastos. El Cabildo y el Gobierno Autónomo ofrecen ayudas a nivel de desplazamientos a las competiciones fuera de la isla, así como la nominada a la Federación Canaria que no llega ni a 10,000 euros.

En cuanto al nivel deportivo, tenemos muchos problemas, piensa que a nivel nacional está la liga de Superdivisión, luego viene División de Honor y luego Primera División, siendo en esta última donde podemos meter equipos nuestros. A nivel individual puede salir alguna sorpresa como nuestra campeona de España benjamín en el 2014 pero poco más.

La cantera es uno de nuestros déficits importantes. Para poder tener jugadores competitivos tenemos que tener muchos niños jugando desde edades tempranas y para eso hay que apostar por la cantidad no por concentrarnos en unos pocos. Este siempre ha sido mi caballo de batalla con la Federación Canaria”.

Ejerces como presidente, entrenador y jugador del C.T.M. Acoroma de Candelaria ¿en qué rol te sientes más cómodo?

“Te faltó añadir de árbitro, pero sin lugar a dudas como más disfruto es siendo entrenador. Primero disfruté muchísimo siendo entrenador de mi hijo, lo que siendo muy complicado, me permitió pasar muchas horas junto a él y permitirme vivir desde muy cerca todo su crecimiento. Llegó a estar entre los veinte mejores de España en categorías inferiores.

Posteriormente entrenando a todos los componentes del Acoroma, lo que me permitió ser partícipe de la iniciación de muchos jugadores de la zona.

Por último siendo el entrenador de una maravilla de niña, que llegó a ser campeona de España individual y el mismo año, haciendo equipo con una niña de Madrid, ser campeona de dobles y por equipos, tres entorchados que ha sido la culminación del Acoroma como club. Pero tengo que reconocer que lo que más me satisface de este último hito, es que su mamá pasó de estar sentada en la grada viendo como entrenaba a su hija, a dejarse convencer para coger una raqueta, formarse como jugadora, posteriormente como entrenadora y finalmente sentarse a dirigir a su hija en el mismísimo campeonato de España, consiguiendo juntas ese logro”.

En el valle, existe afición por este deporte. De hecho contamos con clubs en los diferentes municipios ¿qué tal es la relación con el resto de equipos de la zona?

“Es fantástica. Tanto el Tabor como el Agache son clubes hermanos, tanto es así que sus jugadores tienen las puertas abiertas de los locales de entrenamientos de esos clubes y en más de una ocasión nos puedes ver entrenando en uno u otro local”.

La Escuela Municipal de Tenis de Mesa de Candelaria, es uno de los proyectos donde también estás involucrado ¿qué expectativas tienen con esta escuela deportiva?

“Mi expectativa con la escuela es solo una: que los niños disfruten con el tenis de mesa. Si luego ves que alguno o varios tienen condiciones, hablo con los padres y si lo ven bien, los incorporo al club, pero siempre con la idea de que un niño lo que tiene que hacer es jugar y divertirse”.

Como en todos los deportes no masivos, estos se sostienen por la pasión e ilusión de la gente que practica este deporte ¿qué tipo de apoyos y ayudas se echan en falta?

“Tengo que reconocer que en Candelaria estoy muy bien tratado. No es normal que un club que practica una disciplina tan minoritaria como la nuestra pueda disponer de un pabellón como el del I.E.S. Punta Larga donde poder montar hasta doce mesas, todo el tiempo que necesitemos y con los fines de semana para celebrar las competiciones. Tanto es así que, la federación tinerfeña y la canaria suele utilizar nuestras instalaciones para los diferentes eventos que organiza. Ya a nivel supramunicipal si se echa de menos una mayor implicación de las instituciones, pero ya todos sabemos que los tiempos que corren no son muy propicios para ello”.

Candelaria es un municipio extenso. ¿Consiguen llegar a todas las zonas con la escuela municipal? Explícanos horarios, lugares y contactos para la gente interesada en practicar esta actividad sepa a dónde dirigirse.

“Nuestra escuela municipal está abierta a todos los niños de Candelaria, como no podía ser de otra manera, pero además está abierta a cualquier niño, independientemente de su lugar de empadronamiento. Lógicamente los niños de Candelaria tienen unas condiciones más beneficiosas, sobre todo desde el punto de vista económico. Las edades que abarca la escuela van desde los siete a los dieciséis años, pero nosotros tenemos un “pacto de caballeros” con el ayuntamiento, de que todo el que se acerque al club, va a tener un trato adecuado para que se pueda introducir en la práctica de este deporte, independientemente de su edad.

Estamos en el pabellón del I.E.S. Punta Larga, los lunes, miércoles y viernes de 17:00 a 20:00 horas. El horario de la escuela es de 17:00 a 18:00 y el resto del tiempo para el club.

Nuestra página web es www.acoroma.org”.

El club cuenta con representación en segunda y tercera división, y un buen número de integrantes. ¿cuáles son los objetivos para esta temporada?

“En tercera tenemos dos equipos que tienen como objetivo meterse en el grupo final. Además el Acoroma A tiene como objetivo entrar en la fase de ascenso a segunda división.

El equipo de segunda tiene como objetivo entrar entre los cinco primeros de la liga, porque este año se pueden ver implicados en el descenso desde el séptimo en adelante.

Además los equipos de competiciones federadas tienen que ser capaces de ir dando posibilidades de competir a aquellos jugadores que van cumpliendo sus objetivos de entrenamiento y ya están listos para dar un paso más”.

Este deporte exige numerosas cualidades, al contrario de lo que pueda parecer, pero se puede practicar casi en todas las edades. ¿qué es entonces lo que le falta para ser un deporte más seguido y practicado?

“Sencillamente que los que estamos en el mundillo, terminemos de creernos que eso se puede conseguir”.