FISIOTERAPIA AMANCE: ROTURAS FIBRILARES

en MIRA - DEPORTES el .

Luis Cabrera Rodríguez

Fisioterapia Amance, Avda. Marítima 11

Candelaria.

Teléfono: 922 504 317

 

 

 

 

¿Quién no conoce a alguien que realizando una actividad deportiva ha tenido la sensación de recibir una  “pedrada” sobre algún grupo muscular?

En la mayoría de los casos, esto acaba siendo un signo evidente de rotura fibrilar. Actualmente, es una de las lesiones más comunes  que derivan de la práctica deportiva. No son lesiones especialmente graves, pero en función del tamaño de la rotura, se podrán tener complicaciones de la misma. Por esta razón, tendremos que tener unos cuidados específicos con los profesionales adecuados para tener una recuperación total y sin secuelas del deportista.

Las roturas de fibras musculares, también conocida como desgarro muscular, es una lesión en la que las fibras que componen el músculo se rompen. Inmediatamente, provoca un dolor muy intenso que obliga a suspender la actividad que realiza el deportista, ya que al contraer el músculo se pone en tensión el área lesionada. Todo esto va precedido por un dolor agudo, concreto y localizable a punta de dedo, que se manifiesta como anteriormente nombramos, como una “pedrada”.

La musculatura que con mayor frecuencia suele sufrir roturas o desgarros son:

  • Manguito rotador: conjunto de músculos que se localizan en el hombro, y tienden a lesionarse por esfuerzos repetitivos.
  • Isquiotibiales: conjunto de músculos que se localizan en la parte posterior del muslo, y se lesionan al intentar desacelerar bruscamente una carrera.
  • Gemelos: se localizan en la parte posterior de la pantorrilla, y se lesionan al exigirle una carga mayor a la que puede soportar.
  • Recto anterior del cuádriceps: localizado en la parte anterior del muslo, y se lesiona al pedirle un gesto brusco y explosivo del mismo.

La pregunta más típica, que nos encontramos cuando un deportista acude a nuestra consulta de fisioterapia es: “¿cómo puedo prevenir este tipo de lesiones?

Para llevar a cabo una buena prevención debemos sumar varios factores que estarán directamente relacionados entre sí, y que trabajarán en conjunto para evitar una posible lesión. Primeramente, la hidratación (agua) será el factor más importante de prevención, tanto antes como durante y después de la actividad deportiva. Gracias a esto, el músculo tendrá unas condiciones fisiológicas óptimas de trabajo. Seguidamente, un buen calentamiento tanto a nivel articular como muscular, aumentará la temperatura del tejido, favoreciendo una mejora del flujo sanguíneo a nivel local. Llegados a este punto, ya estamos en disposición de comenzar con nuestra actividad deportiva. Sin olvidarnos, que al término de la misma, debemos reponer los niveles de electrolitos, volver a hidratarnos bien y, sobretodo, incluir una buena sesión de estiramientos, “el gran olvidado”, para ayudarnos a eliminar parte del ácido láctico generado durante la actividad, elastificar y flexibilizar el músculo.

Finalmente, debemos hacer mención del papel del fisioterapeuta en el tratamiento de este tipo de lesiones, ya que será el especialista responsable de asegurarnos una recuperación completa, incluso reduciendo los tiempos de la misma, y nos asesorará sobre la vuelta a la actividad de forma progresiva y controlada.