Febe Fariña, cronista de Arafo

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Artículo publicado en el suplemento especial “Añavingo”, editado por El Pregonero con motivo de la Bajada cuatrienal de San Agustín de Las Madres.

(Tere Coello, agosto 2017) “Lo que se conmemora es un suceso milagroso que tuvo lugar en 1751, en Arafo. Al parecer, este hecho se produjo debido a la intersección de San Agustín.  Arafo, a mediados del siglo XVIII, se abastecía básicamente de un naciente de agua que manaba por el barranco de Añavingo. Hacia 1745-1746 se produjo un corrimiento de tierras que tapó por completo el naciente, con lo que el agua ya no llegaba al pueblo. Entonces se organizaron peonadas de hombres que intentaron desescombrar el naciente y no lo lograron. Así se llegó hasta 1751 cuando un vecino de Arafo, Juan Hernández Santiago, habló con el capellán de la ermita, que era Pedro de Castro y le propuso llevar un cuadro de San Agustín -que era venerado en aquella época-, en rogativa hasta el fondo del barranco. Eso se hizo. El pueblo acudió en masa al barranco y dejaron esa imagen en un nicho, con la luz encendida. Esa noche cayó un tremendo temporal. Al día siguiente, Juan Hernández Santiago, preocupado por el estado de la Imagen, decidió ir al barranco y, cuando llegó, se encontró con que el cuadro de la Imagen estaba en perfecto estado, la luz continuaba encendida y el agua estaba manando de nuevo, con lo que ese extraño suceso se pensó que había ocurrido gracias a la intervención divina de San Agustín. Y de ahí arranca la tradición”, relata Febe Fariña.

Febe Fariña es Licenciado en Historia y cronista del municipio. Probablemente su formación académica ha incidido notablemente en el legado que transmite en cuanto a la historia de Arafo. En el año 1992 comenzó a trabajar como archivero municipal y esto se transformó en una oportunidad, los archiveros no somos historiadores pero no cabe duda que el tener contacto con las actas y documentos antiguos da pie a abrir una inquietud por investigar, conocer y divulgar el pasado del municipio”. Un municipio que para el cronista va más allá de los lindes geográficos y que lleva grabado en su existencia. “Arafo es el pueblo en el que nací, en el que me crié y en el que han vivido mis antepasados. Además, tuve la oportunidad de trabajar en el ayuntamiento. Desde luego, se tiene una querencia especial por el pueblo de uno. Si a ello le sumamos que en mis ratos libres me dedico también a investigar y divulgar lo que es el pasado y la historia de este pueblo, ¡con más razón acabas queriéndolo más porque lo conoces más!”.

De la Bajada de San Agustín de las Madres se pueden contar muchas cosas. Se puede hablar de la fiesta en sí que se va a celebrar el próximo 5 de agosto. Y se pueden rememorar todos los antecedentes que explican porqué se celebra esa Bajada”, indica Fariña, comentando que no siempre se ha celebrado la Bajada, “alguna se hizo en el siglo XIX y otras a principios del siglo XX. Pero digamos que es a partir de la década de los 70-80 del pasado siglo XX cuando ya empiezan a hacerse de forma periódica. En algún momento fueron organizadas por el Casino Unión y Progreso. Y ya, en las últimas ediciones ha sido organizada por la Comisión de San Agustín de Las Madres. ¡Y la verdad es que hacen un trabajo tremendo para que esta tradición perdure! Periódicamente, esta Bajada se viene celebrando en los últimos cuarenta años.

En cuanto a la historia que narra los acontecimientos ocurridos en el municipio y, más concretamente, en el barranco de Añavingo, el cronista asevera que es un hecho bastante conocido entre los ciudadanos de la localidad, “ En Arafo, este es un relato bastante conocido. Posiblemente existan otros aspectos colaterales, relacionados con el suceso, que igual se conocen menos. Como, por ejemplo, las Imágenes que han estado arriba, en el barranco. Antes comentaba que la Imagen que se subió en 1751 fue un cuadro. Ese cuadro se bajó a la Iglesia y luego se volvió a subir al barranco. Y allí quedó. El paso del tiempo se encargó de su desaparición. A finales del siglo XIX estaban trabajando en el barranco, en los procesos de extracción de agua, y uno de los obreros que estaba trabajando, llamado Anselmo Mesa, sufrió un accidente y su mujer, Encarnación Díaz, hizo la promesa de colocar una talla de San Agustín si su marido sanaba. Su marido sanó y ella compró una Imagen de San Agustín, que es la que actualmente se conserva”.

La Imagen de San Agustín de Las Madres fue donada por Encarnación Díaz, “y es una talla de un imaginero de origen palmero, Luis De Las Casas, que se instaló en Arafo en enero de 1888. Y esa es la Imagen que se conserva hasta la actualidad. Esta es la Imagen que está en el barranco y que no se debe confundir con la que está en la Iglesia, que es una talla del siglo XVIII, de autor anónimo. Son dos Imágenes distintas del mismo Santo, destaca Febe Fariña.

La devoción, en un pueblo como Arafo, a San Agustín, se respira en cada uno de sus rincones. “Para comprender porqué se celebra en este municipio esta Bajada cuatrienal y cada año se celebra la Romería de San Agustín, nos tenemos que ir a la historia del municipio y a la importancia que ha tenido la orden Agustina. Cuando se hacen los repartimientos de tierra, en el siglo XVI, los agustinos se convierten en el principal propietario de las tierras y aguas de Arafo. Ellos edifican una casa de labor, plantan diferentes cultivos e introducen la vid, canalizan el agua del naciente de Añavingo e introducen la veneración por San Agustín en el pueblo. Eso explica que cuando se produjo el derrumbe de tierra en 1751,la Imagen que se llevara en rogativa fuese, precisamente, una Imagen de San Agustín cuando el titular de la ermita era San Juan Degollado, destaca el cronista.