Entra en vigor el convenio con la prisión Tenerife II para la atención educativa de hijos de reclusas

en EL ROSARIO el .

La Escuela Infantil de La Esperanza atenderá a los niños y niñas menores de tres años que permanecen con sus madres en el centro penitenciario.

El Ayuntamiento de El Rosario y la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias han firmado un convenio de colaboración en materia de atención educativa a hijos, menores de tres años, de internas en centros penitenciarios, De esta forma, los hijos (de 0 a 3 años) de las internas que permanecen recluidas en el módulo de Mujeres de la prisión Tenerife II podrán recibir la atención educativa en la Escuela Infantil Municipal “La Esperanza” en el horario educativo, de 7:30 a 15:30 horas.

El convenio, suscrito por el alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, y por el secretario general de Instituciones Penitenciaria, Ángel Yuste, pretende mejorar las condiciones de atención educativa de los menores que permanecen, junto con sus madres, en régimen de internamiento en el referido centro penitenciario.

A través de la Concejalía de Acción Social e Igualdad, que dirige la edil María de los Ángeles Rodríguez, la Corporación rosariera se compromete a escolarizar a los hijos e hijas de internas del centro penitenciario en la Escuela Infantil “La Esperanza” y a sufragar los costes de matrícula y comedor escolar de los menores; mientras que la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias se hará cargo de que el equipo técnico del centro penitenciario colabore en estrecha relación con el ayuntamiento y con el equipo docente de la Escuela Infantil, elaborando un programa y orientando regularmente las actuaciones referidas a los niños y niñas.

Además, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias asume y se responsabiliza del transporte, control y seguridad de los niños desde el centro penitenciario a la Escuela Infantil y viceversa.

Con este convenio, el Ayuntamiento de El Rosario muestra su especial sensibilización a la hora de proporcionar toda su atención en aspectos educativos a los menores hijos de internas del centro penitenciario, entendiendo que la acción educativa referida a los niños mencionados deberá realizarse en el marco más adecuado posible, potenciando la relación socio-educativa en un medio abierto y normalizado y favoreciendo una mejor evolución de la personalidad de los niños.