El Distrito Suroeste albergará la Ciudad de la Justicia de Santa Cruz de Tenerife

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La parcela, de titularidad autonómica y ubicada en El Sobradillo, ocupa más de 20.000 metros cuadrados y permitirá concentrar todas las sedes judiciales

El futuro complejo que albergará la estructura judicial de Santa Cruz de Tenerife se levantará en una parcela perteneciente a la Comunidad Autónoma de Canarias, ubicada en El Sobradillo (Distrito Suroeste), de más de 20.000 metros cuadrados. Permitirá concentrar en una misma sede las oficinas, servicios y dependencias comunes, así como los distintos órganos jurisdiccionales (Tribunal Superior de Justicia de Canarias, Audiencia Provincial, Juzgados, Fiscalía y el Instituto de Medicina Legal), y dispondrá de un parking público.

El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, y el consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad del Gobierno de Canarias, José Miguel Barragán, presentaron hoy las conclusiones y estudios que han llevado a esta decisión, tomada tras un proceso de consulta liderado por la consejería con representantes de la magistratura, fiscales, letrados de la administración de justicia, funcionariado, sindicatos, colegios profesionales, en el que ha participado activamente el Consistorio. La cita contó además con la presencia del director general de Relaciones con la Administración de Justicia, Cesáreo Rodríguez,

Bermúdez reconoció su satisfacción “porque Santa Cruz llevaba demasiado tiempo esperando por este asunto, solamente esperando a tener el sitio adecuado, y se ha tomado una decisión que se ha tomado no ya en beneficio de la ciudad, sino de toda la isla, que acuden a Santa Cruz a resolver sus asuntos relacionados con la administración de Justicia”.

“No existe una parcela pública igual a la que necesitamos en el centro de Santa Cruz”, remarcó el alcalde, quien destacó que las alternativas que se barajaban en Cabo-Llanos y el Polígono Cepsa-Disa no se ajustaban a las necesidades que requiere este servicio. “No es una mala noticia para un municipio como Santa Cruz que los vecinos se acerquen a una zona en expansión como el Suroeste, pues la misma distancia hay del casco urbano al Sobradillo, que de El Sobradillo al casco”, apostilló.

Por su parte, José Miguel Barragán consideró “urgente” resolver las necesidades de las infraestructuras judiciales de Santa Cruz de Tenerife “de una vez por todas” y destacó que en este proceso “hemos valorado lo que convenía a las personas, y esta parcela nos garantiza la construcción de un edificio que dé servicio los próximos sesenta o setenta años”.

“Si bien es cierto que no hay unanimidad, esta decisión administrativa sí cuenta con consenso como para poner en práctica una decisión que llevaba esperando desde el año 2009, y está creemos que es la mejor solución, que podría contemplarse ya desde los próximos presupuestos de la comunidad autónoma”, añadió el consejero.

En lugar de construir nuevas sedes dispersas para hacer frente a la necesidad de contar con más espacio, se concentrarán en un único emplazamiento. Han sido las propias partes las que han apostado por esta opción tras examinar las posibilidades inicialmente planteadas, y el Ejecutivo autonómico fija su posición por ser lo más conveniente para la ciudadanía.

La parcela seleccionada, situada en la calle Los Bimbaches de El Sobradillo, cuenta con capacidad para albergar las sedes de los distintos órganos, actualmente dispersas por la capital. Supondrá una oportunidad de revitalización y revalorización del Distrito Suroeste, al tiempo que descongestionará el centro de Santa Cruz.

Al Palacio de Justicia de la avenida Tres de Mayo, las dependencias de la plaza de San Francisco, y el actual Instituto de Medicina Legal, que se comparte con la Universidad de La Laguna, se une el alquiler de tres locales más que suponen un coste anual superior a los 1,2 millones de euros.

El edificio de la avenida Tres de Mayo podrá ser utilizado para otros fines por la Administración General de la comunidad autónoma, y se devolverá al Ayuntamiento de Santa Cruz el Palacio de la plaza de San Francisco.

Emplazamiento idóneo

En el proceso de consulta se evaluó el uso de otras tres alternativas más, dos de ellas situadas en el Polígono Cepsa-Disa (Los Gladiolos) y la tercera en Cabo Llanos, que se desestimaron por no reunir las condiciones necesarias.

Al margen de las consideraciones del Plan General de Ordenación Urbana, estas tres opciones se localizan en zonas de Santa Cruz ya colmatadas, y convertirían las condiciones de tráfico en un importante problema, no solo para el edificio en cuestión, sino para estas tres ubicaciones de la ciudad.

Los informes elaborados a tal efecto por la Gerencia de Urbanismo de Santa Cruz de Tenerife constatan, respecto al solar de Cabo Llanos, que apenas serían ocupables 3.000 metros cuadrados, y el Estudio de Detalle establece que habrían de construirse tres edificios independientes que, además, requerirían esperar un mínimo de cuatro años hasta la posibilidad de solicitar la licencia de edificación. Asimismo, no contaría con área de aparcamientos suficiente.

La parcela A del Polígono Cepsa-Disa, de forma triangular, es de 3.783 metros cuadrados e insuficiente para albergar todos los órganos en una sola sede. Como alternativa, las parcelas B y C situadas en el mismo barrio son de geometría irregular y, según el PGOU actual, contemplan respectivamente uso de “plaza pública y parking subterráneo” y “uso educativo”.

La superficie de ambas parcelas es escasa (6.687 y 7.438 metros cuadrados cada una) y no permite compaginar el programa requerido con una zona libre necesaria para la circulación de vehículos y peatones. Además, tampoco resuelve la cuestión del aparcamiento.

El emplazamiento elegido en El Sobradillo, de disponibilidad inmediata y más de 20.000 metros cuadrados, supone prácticamente una superficie equivalente a sumar las otras tres opciones.

Permitirá compaginar el programa requerido y una zona libre en la propia parcela, necesaria para las circulaciones exteriores peatonales y vehiculares, fundamentales para un edificio de estas características y prestancias. Además, no tiene restricciones de edificabilidad, y permite generar los usos funcionales diferenciados que requiere una auténtica Ciudad de la Justicia con proyección de futuro.

Podrá ser construido y ocupado por fases y en bloques diferenciados, y a la posibilidad de construir un parking público independiente, se une su máxima conectividad por su ubicación respecto a las vías de comunicación existentes y a las guaguas y el tranvía.