DAVID CABRERA, ÁRBITRO DE BALONCESTO

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Impartir justicia no es nada fácil y lo que mucha gente no comprende o no se percata es de que los árbitros y árbitras son personas, no máquinas”

La figura del árbitro, en demasiadas ocasiones vilipendiada, es básica para poder disputar los encuentros de cualquier deporte, y por ende, disfrutar del mismo. Si en algún momento nos pusiésemos en su lugar, nos daríamos cuenta de lo difícil que es ejercer esta labor.

David Cabrera es uno de esos árbitros que cada fin de semana se recorre media isla facilitando, junto con sus compañeros y compañeras, que se jueguen los diferentes partidos.

Este güimarero que comenzó muy joven en el arbitraje, se muestra encantado con la labor que le toca desempeñar y contento porque cada vez se trabaje más con entrenadores y jugadores la parte que tiene que ver con los valores deportivos que incluyen el respeto a las decisiones arbitrales. No obstante piensa que en el baloncesto las cosas no están tan mal como en el fútbol y en general la gente es más respetuosa.

David tuvo la amabilidad de contarnos muchas cosas desde su experiencia en este apasionante mundo del arbitraje, en este caso de baloncesto.

¿Cómo y cuándo comienza tu interés por el arbitraje?

Comenzó en mi época de estudiante universitario y entré por ganar un poco de dinero, pero esos principios me sirvieron para darme cuenta que no es solo una forma de ganar dinero sino un trabajo que te sirve para conocer gente, mantener la forma física, dotarte de habilidades sociales y ayudar a los niñ@s que se encuentran en formación”.

¿Consideras que en muchas ocasiones se trata de justificar, por parte de todos los implicados en este deporte (entrenadores, jugadores, directivos, aficionados), los malos resultados con el arbitraje? ¿falta autocrítica?

No cabe duda que impartir justicia no es nada fácil y lo que mucha gente no comprende o no se percata es de que los árbitros y árbitras son personas, no máquinas. Cuando falla un jugador se anima para que siga y cuando un árbitro toma una decisión errónea se le abuchea o en algunos casos se increpa.

Desde mi punto de vista es un apartado muy complejo llegar a comprender que el árbitro se puede equivocar favoreciendo y en otros casos perjudicando. Gracias a las transformaciones del deporte y los proyectos que se llevan a cabo en nuestro archipiélago, el baloncesto ha sufrido una mejoría y tanto los entrenadores como árbitros trabajan de forma conjunta impartiendo una educación en valores y cívica.

En cuanto a la autocrítica, es un apartado muy difícil ya que los equipos entrenan varias veces a la semana y todos los partidos son finales para ellos, de ahí que, en algunas facetas del juego, se encuentren más enervados. En ese momento debe intervenir el árbitro para que no vaya a mayores, pero en algunos casos no es posible solucionarlo. Entonces ya el culpable termina siendo el árbitro”.

Tenerife y Canarias en general siempre han sido cantera de buenos árbitros, que han conseguido incluso realizar su labor en la élite de este deporte ¿Cómo ves el nivel del arbitraje en nuestra comunidad en la actualidad?

Ahora mismo el arbitraje de todo el archipiélago canario está dando pasos agigantados en la formación de los colegiados. En el caso de las dos federaciones trabajan de forma unilateral con muchos conceptos teóricos y técnicos, físicos y sobretodo psicológicos, prestando mucha atención a todo el colectivo.

En cuanto al relevo generacional ya es una realidad. Hay múltiples colegiados y colegiadas que están trabajando en cada partido para mejorar y poder llegar a la élite de nuestro arbitraje. Esto es posible gracias a la cantidad de técnicos, directores y vicepresidentes que velan todos los días por los intereses de todo el colectivo”.

En el fútbol, la figura arbitral es a menudo, centro de críticas voraces e insultos. No solemos ponernos en el lugar de la persona encargada de impartir justicia ¿ocurre lo mismo en el baloncesto?

En el caso del baloncesto no es usual ver una actitud tan agresiva con los integrantes del deporte (árbitros y árbitras, jugadoras, jugadores, entrenadores y entrenadores). Como gran aficionado al fútbol que soy, me parece una actitud muy negativa sentarme a ver un partido de fútbol y escuchar insultos sexistas (en gran parte a las colegiadas) y a los árbitros más jóvenes. Estas personas que se pronuncian de esta manera deben pensar de forma empática y entender que es un trabajo difícil porque debes decidir en décimas de segundo una acción que está lejos de ti o se te han cruzado y no la puedes valorar bien”.

¿Qué es lo mejor y lo peor de dedicarse al arbitraje en este deporte?

En mi caso lo mejor es el trato de las personas cuando comienzan a verte fin de semana tras fin de semana que te entienden y respetan tus decisiones. Por otro lado, el disfrute de grandes jugadores y jugadoras desde dentro de la cancha.

En cuanto a lo peor es la gran disposición temporal que necesitas para poder mejorar arbitralmente y en algunas situaciones de los partidos de pequeños y pequeñas, donde los padres y madres comienzan a gritar contra los árbitros; esto genera que los jugadores y jugadoras se revolucionan y comienzan con actitudes muy negativas”.

¿Qué aspiraciones futuras tienes en este mundillo?

Este mundillo es muy complejo ya que dependes de muchos factores. Pero en mi cabeza no cabe visión de futuro cercano y lejano, sino disfrutar y esforzarme por mejorar en todos los partidos que voy arbitrando. Todos los logros que vengan serán bienvenidos. Por ahora estoy contento de pertenecer al grupo 1, de la Federación Canaria de Baloncesto. Donde existe un nivel de juego alto tanto femenino como masculino”.