Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de Güímar: un seguro de calidad, confianza y prestigio

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(Sofía Ramos) El gerente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen del Valle de Güímar, Óscar Rodríguez García, nos acerca a los orígenes, funciones y desvela ciertas curiosidades sobre la marca.

En primer lugar, cabe destacar que la denominación de Origen es un reconocimiento a nivel Regional, Nacional e Internacional de un producto alimentario, que por ser producido en un determinado entorno geográfico, con unas características naturales y climatológicas concretas, con una materia prima originaria de dicho entorno o con unos sistemas de elaboración históricos y tradicionales, cuenta con una contrastada calidad y prestigio.

Con esta introducción Rodríguez explica que “la gestión de la Denominación de Origen Valle de Güímar es realizada por una entidad de gestión denominada Consejo Regulador, en nuestro caso Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de Güímar. Es una cooperación de derecho público con entidad jurídica propia que cuanta con un órgano de gobierno donde están representados de manera equitativa los intereses económicos y sectoriales que participan en la producción de vinos en entorno geográfico que ampara la denominación (viticultores y bodegas) que incluye los municipios de Güímar, Arafo y Candelaria y que en la actualidad preside D. Antonio Gómez Jiménez procedente del sector vitícola”.

Los Consejos Reguladores tienen como principales funciones la llevanza de los registros de los viticultores y bodegas inscritas, el Control de Origen, Supervisión de viñedos y elaboraciones, Certificación de calidad, Control de Mercados y la promoción de sus productos amparados. De este modo, en el caso del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Valle de Güímar se ofrecen todas las garantías al consumidor sobre la calidad y el origen de sus vinos”, señala.

Historia

Tras la iniciativa de bodegueros y viticultores de la comarca es reconocida la Denominación de Origen Valle de Güímar con carácter provisional y comienza su andadura. En 1995 se aprueba y publica su reglamento y es ratificada por el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación el 12 octubre de 1996.

Actualmente ésta denominación controla una media de 500.000 kilos anuales procedentes de 298 viticultores inscritos y una superficie de 160 hectáreas y con destino a las 13 bodegas inscritas que comercializan bajo el amparo de ésta Denominación.

La Comarca Valle de Güímar dedica aproximadamente el 65% del viñedo a la producción de variedades de uva blanca (Marmajuelo, Forastera Blanca o Doradilla, Gual, Malvasía, Moscatel de Alejandría, Sabro…) mientras que el 35% restante a las variedades tintas (Almuñeco, Malvasía Rosada, Negramoll, Tintilla, Bastardo Negro, Listán Prieto, Merlot, Moscatel Negro, Pinot Noir…).

 

El clima es suave y seco, con temperaturas moderadas así como la zona es clave, el Consejo Regulador juega un papel fundamental y de vital importancia, como bien comentaba Óscar Rodríguez, son piezas de un mismo puzle que debe encajar para poder producir los mejores vinos.

Una labor que realizan de forma eficaz y vehemente introduciendo el sistema de cultivo tradicional y de espaldera, este último un tanto innovador puesto que con él se busca disminuir los costes de cultivo y facilitar la mecanización. Muchas plantaciones de la Comarca se han transformado de viña tradicional a espaldera, aprovechando las subvenciones de reestructuración y reconversión del viñedo incluido en la Organización Común de Mercado del Vino.

Un cometido encomiable que requiere de dedicación y pasión por esta actividad, no cabe la menor duda de que cada uno de los miembros del Consejo Regulador la tiene y, por ello, los vinos que presumen de la Denominación de Origen Valle de Güímar poseen una gran reputación y prestigio.