Comienzan las colonias urbanas, proyecto de refuerzo educativo entre niños de El Rosario

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El proyecto, bajo el programa CaixaProinfancia, busca estimular el desarrollo integral de menores en situación de pobreza y vulnerabilidad social.

La Concejalía de Acción Social e Igualdad del Ayuntamiento de El Rosario, a través del equipo de Menor y Familia, ha puesto en marcha un año más las colonias urbanas de El Rosario con el objetivo de ofrecer apoyo a niños y niñas, de entre 3 y 17 años, cuyas familias tienen mayores dificultades económicas, durante parte de las vacaciones de verano. Amparadas bajo el programa CaixaProinfancia, las colonias urbanas de El Rosario dieron comienzo el pasado lunes, 10 de julio, y se alargarán hasta el viernes 28 de julio.

Las colonias urbanas, ubicadas en la antigua escuela de Lomo Pelado y en la Casa de la Juventud de El Chorrillo, engloban todo un conjunto de actividades educativas, que se desarrollan de 8:30 a 14:30 horas de lunes a viernes y que da apoyo a un total veinte niños y niñas del Municipio, así como a sus familias.

La concejal de Acción Social e Igualdad, María de los Ángeles Rodríguez, explica que los destinatarios de estas actividades menores del Municipio derivados desde el área de Acción Social. “Cada niño y cada familia tiene una realidad única, que evaluamos y seguimos a lo largo del proceso. A través de las colonias urbanas les acompañamos y seguimos a través de itinerarios personalizados durante el tiempo vacacional, un período en el que debido a la especial situación económica de sus familias no pueden acogerse a determinados campamentos de verano”.

Este proyecto ofrece refuerzo educativo, de ocio y tiempo libre, atención psicoterapéutica personal y familiar y apoyo educativo familiar, de alimentación e higiene infantil. Asimismo, se pretende educar en valores, fomentar hábitos de vida saludable en los niños, las niñas y sus familias desde el tiempo libre y desarrollar las potencialidades del niño o niña, su autoestima y su socialización.

Las acciones de educación no formal y tiempo libre, atendiendo a su carácter abierto y lúdico, favorecen el desarrollo de muchas capacidades en los niños, niñas y sus familias que, con frecuencia, amplían los horizontes de la educación formal, como son el aprendizaje de hábitos saludables vinculados al ocio, la ampliación de los recursos personales y de posibilidades de aprendizaje y desarrollo personal, el desarrollo de habilidades sociales y competencias personales o el fomento de relaciones y vínculos positivos entre los menores y con personas.